Recolección de basura costaría $ 130 M

Por Gabriel Osman
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p07-1La cotización formal de los tres oferentes para el servicio de recolección de la basura se conocerá mucho después de las fiestas de fin de año, aunque ha trascendido de fuentes muy confiables que por las tres zonas en que ha sido dividida la ciudad, la Municipalidad de Córdoba debería enfrentar desembolsos mensuales del orden de los $ 130 millones. Si bien esto casi dobla el presupuesto oficial ($ 69 millones), la verdad es que se trata de un costo que sorprende por estar más al alcance de los $ 200 millones que manejaban extraoficialmente los oferentes.
No se conoce cómo se parcializará el servicio (el pliego licitatorio permite adjudicar por rubros), un dato determinante para comprender las cotizaciones. Esto recién se sabrá en febrero o marzo o más tarde aun. La falta de premura obedece a que en el mismo acto de la apertura de los primeros sobres –características técnicas sin cotización económica-, la Municipalidad negoció con dos de los tres oferentes (Cotreco y Lusa) una prórroga por ocho meses con opción a dos más. Es decir, diez meses. Esto estira el contrato precario hasta el 1 de noviembre, casi en los umbrales del inicio del último año de mandato de Ramón Mestre.
La prórroga, entonces, le quita urgencias a la adjudicación. Pero cuando más se distancie adjudicación y comienzo del nuevo servicio con la sanción de los pliegos (noviembre de 2012), más se va a ampliar la brecha entre la cotización oficial y el monto inicial que se fije en los contratos. Los $ 69 millones fueron fijados por el Departamento Ejecutivo, y se desconoce por qué no se estipuló un mecanismo de actualización inflacionaria. Esta imprevisión de los técnicos municipales va a exponer al intendente a un costo adicional innecesario.
Es cierto que, por la inflación, $ 130 millones hoy serán otro número dentro de diez meses. Pero por el mismo motivo tampoco será lo mismo el número mayor del municipio, su Presupuesto. Los recursos discutidos en el Concejo Deliberante para 2014 redondean los $ 6.285 millones, que seguramente treparán generosamente por encima de los 7.500 (el de 2013, en ejecución, tuvo una ponderación inicial de $ 4.300 y terminó llegando, con dos rectificaciones, a los $ 5.300). Por esto, el servicio le podría costar a la Municipalidad entre el 20 y el 23% de su presupuesto, un porcentaje alto pero posible para el municipio.
El proceso licitatorio es largo y se ha dilatado más aún porque el municipio debe enfrentar simultáneamente el concurso del otro servicio esencial, el transporte colectivo de pasajeros. Resta un proceso de consolidación de las ofertas económicas y el pago de indemnizaciones a todo el plantel de trabajadores nucleados en el Surrbac, que conservarán su puesto de trabajo y su sueldo pero, además, deben recibir por convenio una indemnización como si fueran despedidos. Esto ya lo tuvo que afrontar la administración de Daniel Giacomino cuando armó la Crese porque la concesionaria en repliegue, Cliba, se negó a asumir este compromiso. Se trata nada menos que $ 150 millones, una cifra superior al hipotético canon mensual referido.
Cuatro habían sido las empresas que compraron pliegos (Cotreco; Lusa; Transportes Olivos, la filial local de la española Urbaser; y POL) pero fueron sólo las tres primeras las que finalmente se presentaron al concurso. La licitación determina que sean por lo menos dos las que presten el servicio, por lo que no se debe descartar alguna deserción. Por lo pronto, las dos primeras presentaron propuestas para las tres zonas (norte, sur y centro), mientras que la española lo hizo sólo por la última.
Aunque el costo por la atención de los tres sectores en que fue dividida la ciudad a los efectos de la prestación del servicio, ascendería a una cifra cercana a los $ 130 millones, debe computarse que no se concurso la deposición final de los residuos. Esto estará a cargo de la empresa Cormecor, constituida por los 17 municipios que llevan los desechos al actual predio de enterramiento.