Renunció Dequino: Torres ascendió a supersecretario



2013-12-03.Desde la semana pasada y con una mayor frecuencia, el intendente Ramón Mestre y sus hombres de confianza mantienen sesudas reuniones con el objetivo de introducir modificaciones en el esquema de gobierno conocido hasta al momento, en lo que refiere a su capital humano. La novedad trascendió poco después de las elecciones legislativas del último domingo de octubre y, desde allí a esta parte, no se han concretado.
Algunos colaboradores del responsable del Palacio 6 de Julio aseguran que ocurrirán “cuando baje la espuma”. Incluso, no descartan que lleguen a oficializarse después de las fiestas de fin de año y bien entrado el mes de enero, cuando las vacaciones traigan esa suerte de estado amnésico tan necesario para recuperar fuerzas e iniciar un nuevo año.
Tarde o temprano los cambios en el gabinete de gobierno se darán a conocer. Al fin y al cabo, desde el riñón del poder municipal deslizan que el organigrama actual y la distribución de secretarias y direcciones fueron diseñados para los dos primeros años de gestión. Los funcionarios sabían que, en ese plazo, llegaría la renovación del voto de confianza del intendente a sus oficios, la reubicación o la puerta de salida. Tres opciones simples.
De todos los nombres que comenzaron a circular desde que se conoció la noticia de que Mestre oxigenaría su equipo de trabajo, el secretario de Economía Diego Dequino tenía todos los boletos comprados. Por supuesto que la lista de cambios variaba según la fuente consultada. No puede ignorarse que cuando se comunica la decisión de realizar modificaciones en el tablero empiezan a jugar las operaciones políticas internas de los funcionarios. Lo cierto es que el militante lavagnista era el primero en ser nombrado.
Se desconocen los motivos, pero desde el pasado viernes reposa sobre el escritorio del intendente la renuncia indeclinable de Dequino. El sillón principal del despacho al que sólo ingresaban los asesores importados de Buenos Aires, en virtud del abierto enfrentamiento con el número dos de la cartera Hugo Moyano y Mónica Ferla (Recursos Tributarios), está vacío desde aquel día.
La dimisión de Dequino prácticamente sería un hecho consumado: ya no firma resoluciones ni toma decisiones. Aquí es donde entra en escena un funcionario que de la lista de cambios pasó a tener más responsabilidades de las correspondientes: el secretario general Sergio Torres.

Cargo doble
Hasta que Mestre resuelva la nueva formación de su equipo deberán ensayarse algunas soluciones paliativas para cubrir un bache en semejante área, es por esto que Torres divide su tiempo en atender los asuntos de ambas Secretarías clave. Por estas horas y, al menos hasta entrado diciembre, oficiaría de supersecretario.
Por su formación económica, Torres sonaba como firme candidato para abandonar la Secretaría General y pasar a Finanzas. Hasta el momento, no han trascendido pases en concreto. Dónde irá a parar Torres, el negociador por antonomasia con el Suoem, es una gran incógnita.
Es el único que conoce en detalle los acuerdos con el referente de los municipales, Rubén Daniele, y son pocos los funcionarios que de manera gustosa lo reemplazarían. ¿Quién quiere meterse en camisa de once varas? Los voluntarios no alcanzarían a contarse con los dedos de una mano.