Surrbac en alerta: Cliba prepararía desembarco

Por Gabriel Osman
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alfil06-07.inddEl servicio de higiene urbana se presta con un plantel de 1.650 empleados que ganan, en promedio, $ 26.400, incluidos el prorrateo del 13º “sueldo” (aguinaldo) y las cargas sociales. Esto significa que sólo sueldos se lleva $ 43.560.000 de los $ 65.000.000 del canon mensual que paga la Municipalidad. Aquí no se computa que en las facturaciones a la Intendencia hay que debitar IVA (21%), Ingresos Brutos (3,5%) e incluso la tasa municipal de Comercio e Industria. En todos los casos de imposible evasión, al igual que el Impuestos a las Ganancias a cancelar ante el Estado nacional por todas las facturaciones.
Con estos datos –más otros rubros gravitantes como combustibles, repuestos y amortización del capital, por ceñir el cálculo a los que construyen el costo del servicio-, cualquiera tendería a pensar que los empresarios del servicio son auténticos filántropos, lo que obviamente no es cierto. Están en el servicio porque siguen pensando que tienen chances ciertas de quedarse con el contrato por ocho años que promete la licitación en marcha, con compensaciones más cercanas a la realidad de los costos reales, muy por encima del canon actual y también de los previstos en el pliego (la base del concurso son $ 69.000.000).
Estos números están en las recientes decisiones, que formalmente aparecieron con un pedido de prórroga de parte de uno de los oferentes, Lusa, prestataria precaria que llegó a Córdoba con el objetivo mayor de la licitación del transporte urbano (se presentó como ERSA). La prenda para la empresa correntina fue sumarse a la prestación precaria de la basura y luego como adjudicataria formal, pero con el interés no disimulado y principal en el otro servicio. Ahora, este concurso pendiente la coloca en un nivel de vulnerabilidad y hasta de docilidad ante los requerimientos del poder concedente.
¿Por qué variables tan cuantificables como los costos de un servicio pueden deparar tantas sorpresas, como la que se supone que hay detrás de la prórroga de la apertura de sobres? No es fácil de explicar pero tampoco imposible intentarlo. El proceso licitatorio se ha estirado mucho. El pliego de condiciones fue sancionado en enero de 2013 y ya estamos pisando 2014, todo en una economía inflacionaria. Además, las cláusulas del concurso piden algunas excentricidades, como camiones de carga lateral para el 10% de la ciudad (30 unidades), con los contenedores correspondientes. Es decir, vehículos de $ 1.000.000 contra los de carga trasera, que además de valer casi la mitad ($ 600.000), ya están disponibles y en servicio, además de contenedores de chapa, de un costo que va de los $ 8.000 y $ 10.000, contra los de plástico, en uso y de $ 2.500.
Por ahora, la apertura de los sobres número 1 se han postergado por 10 días. No son nada en un proceso tan complejo y también nada para que varíen tanto los números que contendrían las ofertas de los que han comprado pliegos, que duplicarían generosamente la base oficial del $ 69.000.
Además, hasta ahora son cuatro: Lusa, Cotreco, Urbaser y el consorcio POL-Covelia. Pero si se vuelve a posponer nuevamente la apertura de propuestas, y en esa hipotética segunda postergación por 15 días o más, el proceso licitatorio se podría retrotraer y a reabrir la venta del pliego, como lo estipula el artículo 13 de la ordenanza 12.147 (ver aparte).

Alerta gremial
Esto es lo que ha hecho poner al gremio en estado de alerta y movilización, como lo declaró ayer el miembro de la comisión directiva del Surrbac, Pascual Catrambone (el secretario general Mauricio Saillen enfrenta problemas personales). El sindicato ya se había erizado ante la posible presencia de los Moyano, a través de POL-Covelia, en la licitación. Pero ahora se podría abrir la posibilidad de que ingresen otros, muy objetados por los recolectores, como el Grupo Roggio, que durante un cuarto de siglo prestó el servicio a través de Cliba.
“No puede ingresar ninguna otra empresa porque estaría inhabilitada para hacerlo, pero si ocurriera veríamos que el intendente quiere hacer lo que hizo su padre, es decir, seguir debiéndole favores al Grupo Roggio”, sentenció Catrambone.
El gremio evita decirlo pero hay un señalamiento que, indirectamente, también señala a Gabriela Faustinelli, secretaria de Ambiente y autora de éste y otros muchos pliegos de licitación que terminaron en concursos desiertos. Además, que Faustinelli ha alternado el cargo de funcionaria municipal del área con el de directivo del Grupo Roggio.
Faustinelli fue la que preparó el pliego de la licitación que en 1995 Rubén Martí declaró desierta, excusando su decisión en la crisis que produjo el “Tequila”. Pero también es autora del que elevó Luis Juez a fines de 2007 al Concejo Deliberante y de las correcciones que luego le incorporó Daniel Giacomino en 2008, que tuvo el mismo destino y que luego dio motivo a la creación de la Crese.
El tiempo apremia porque el 31 de diciembre (faltan 28 días) vence el contrato precario con Lusa y Cotreco. Y si la licitación corre la misma suerte, el municipio tiene el camino expedito para una adjudicación directa.