Ensayan entrismo K para disputar en UPC

_MG_5081El resultado de las elecciones legislativas, alentó al flanco gremial K para organizar un operativo retorno al PJ. La estructura que encabeza Mauricio Saillén, en sociedad con el abogado Ricardo Moreno, se ha caracterizado por apuestas arriesgadas y golpes de timón rimbombantes; intentar disputar las internas del justicialismo provincial es una de ellas.
Pero el regreso al peronismo no es una operación fácil, más allá de los últimos temblores. Se trata de un desembarco que requiere de una logística enrevesada. Por esta razón, Moreno, el ideólogo de las jugadas, ya tiene un plan B en caso de que complique esta primera opción. La alternativa suena aún más rebuscada, pero no deja de ser sorprendente.
Al anunciado retorno se sumaría ahora “la misión entrismo”, en caso de que el primer desembarco tenga algunas complicaciones. El asesor letrado de la CGT Rodríguez Peña confirmó que están ultimando detalles para el lanzamiento de un partido propio. “Todavía nos queda resolver el nombre y presentar el trámite ante la justicia federal, pero ya tenemos más de 15.000 afiliados”, señaló Moreno. Una apuesta doble, si se quiere
La idea principal es que el partido en gestación logre ingresar a la coalición oficialista, Unión por Córdoba (UPC). Una vez allí procurarán permear sobre distintos sectores justicialismo para acercarlos al proyecto nacional. Una ingeniería que suena un tanto descabellada, pero con la que Moreno insiste.

Segunda injerencia
La concreción de un partido propio tendría más repercusiones al interior del kircherismo, que en la pasada elección se vio en la empresa de recolectar algunos aliados testimoniales para conformar el Frente para la Victoria (FpV). Tal como lo señalaban los K cordobeses antes de las elecciones, la alianza es sólo una herramienta electoral. Los partidos que lo integran no pasan de la condición de simples “sellos”, como se conoce a las facciones que gozan de reconocimiento institucional para carecen de contenido.
Un espacio asentado sobre la base del Surrbac y que, por consiguiente, ostente el mismo poder de movilización que el gremio, inspira, por lo menos, envidia en el kirchnerismo cordobés, que antes de los comicios, para el Día de la Lealtad, apenas convocó a 2.000 personas en un acto en la Plaza Colón.
En una primera lectura, la creación de un partido le daría más chances de disputar espacios al interior del kirchnerismo que en Unión por Córdoba, sin que esto vaya en desmedro de la corriente interna en el PJ que también buscan inaugurar en la capital Saillén y Moreno.
Obviamente su matriz peronista los inclina a pensar en el partido y por eso buscan regresar. De hecho, el aporte que realizaron en la capital para escalar un puesto en las elecciones (pasó del 5º al 4º lugar en el principal distrito electoral de la provincia) respondía al peronismo.

Interna
Tal como deja ver su juego, el tándem Saillén-Moreno reparte fichas en todo el paño. La doble condición de peronistas kirchneristas es casi exclusiva en el escenario político local. Antes del 27 de octubre se anticipaba una cinchada interna con el sector progresista sin liturgia, y así parece estar descubriéndose.
Amén de sus intenciones de retornar al partido, el esquema que encabeza Saillén tiene también una pretensión política para el 2015. La tardía incorporación oficial del gremialista a las filas del kirchnerismo lo dejaron fuera de lista de diputados, pero en los próximos comicios no tiene intenciones de permanecer al margen, aspira a lograr un lugar relevante dentro del esquema que dispute la intendencia.