Reyes: “La brecha cambiaria se corrige eliminando desequilibrios”

cepo cumple 2 añosEl cepo al dólar cumplió dos años y, en ese período, la brecha cambiaria creció hasta que el dólar paralelo cotiza 70% por arriba del valor del oficial. El fenómeno de los controles y de surgimiento de un tipo de cambio marginal no es nuevo en la historia económica Argentina y siempre, los gobiernos terminaron tomando decisiones para eliminar la brecha. En general, fue  necesario realizar una fuerte corrección del tipo de cambio real en el mercado oficial. De todos modos, Gustavo Reyes, economista del Ieral, señala que no siempre las devaluaciones mejoran el tipo de cambio real, porque puede darse simultáneamente una suba de la tasa de inflación. “Las experiencias exitosas requirieron también de la corrección de los desequilibrios fiscales y de la reducción de la tasa de inflación”, agrega.
Reyes explica que hoy el escenario económico presenta varios desafíos: alta tasa de inflación, presiones en los mercados cambiarios, desequilibrios fiscales y de precios relativos,  necesidad de mayor inversión, etc. En ese marco, la brecha cambiaria alta y creciente constituye –según el economista-“uno de los más importantes al afectar negativamente las expectativas de la gente y reducir el crecimiento económico”.
El trabajo analiza que en gran parte de los últimos 70 años, Argentina transitó por episodios similares de diferente duración y magnitud al que se vive hoy. En general la brecha cambiaria aparece debido a la “tentación de los distintos gobiernos de mitigar los procesos inflacionarios retrasando el tipo de cambio real con devaluaciones inferiores al ritmo de crecimiento de los precios” (anclando el valor del dólar). Según el análisis, tarde o temprano, esta política termina generando pérdidas en las reservas del Central y cuando ésta dinámica comienza a ser importante, muchas veces las autoridades monetarias decidieron restringir la venta de divisas sin permitir que el tipo de cambio oficial flote hacia su nivel de equilibrio por temores  inflacionarios.
Esta menor venta de divisas junto con la mayor demanda de dólares (porque  el tipo de cambio es considerado “barato”) y la falta de ajuste en el tipo de cambio “oficial” genera automáticamente la aparición de un tipo de cambio marginal (dólar negro, paralelo, blue, etc.) y de la brecha cambiaria. Es decir, que el origen del problema cambiario generalmente se produjo por atrasos del tipo de cambio real.
En ese contexto, Reyes subraya que la eliminación de la brecha además de estar escoltada de correcciones en el tipo de cambio real también ha estado acompañada con fuertes rebajas  en los desequilibrios fiscales y en la tasa de inflación: “La historia muestra que no hay secretos, simplemente es atacar las causas de los desequilibrios y corregirlos”.
Hoy,  tanto el retraso del tipo de cambio real como la tasa de inflación y el nivel del déficit fiscal crecieron de manera importante en los últimos años. “Las tensiones del dólar y la brecha cambiarias son el reflejo de tales desequilibrios”, señala el economista, quien indica que para transitar los dos próximos años sin sobresaltos económicos exige “comenzar rápidamente a resolver estos problemas”.

Dos años, más distancia
El 30 de octubre de 2011 el Gobierno estableció la primera medida para frenar la fuga de dólares, las que después se fueron profundizando. Sin embargo el objetivo quedó lejos de cumplirse: las reservas del Central cayeron casi US$ 15 mil millones desde ese momento; US$ 10 mil es la estimación de drenaje sólo para este 2013.
La decisión del cepo fue tomada a días después de que la presidente Cristina Kirchner fuera reelecta con casi el 54% de los votos. Cuando se anunció que la compra de moneda extranjera sería sólo autorizada por la Afip de acuerdo a la capacidad contributiva de las empresas y personas, el dólar oficial se vendía a $4,24, mientras que en el mercado paralelo se ofrecía a 4,49 pesos. La brecha era del 6% por ciento; hoy es del 70%.