¿Cambia el kirchnerismo?

Por Rosendo Fraga
por nuevamayoria.com

DYN70.JPGLa reorganización del gabinete plantea hoy dos interpretaciones diferentes o incluso encontradas. La más visible en la primera semana de gestión es la encarnada por el Jefe de Gabinete (Capitanich), que puede ser sintetizada como el giro del gobierno hacia la “moderación”. Su agenda de la semana que se inicia lo evidencia: un encuentro con dos gobernadores opositores: Macri, Jefe de Gobierno porteño (centroderecha), y Bonfatti, gobernador de Santa Fe (centroizquierda); otro con tres gobernadores kirchneristas, quienes le plantearán el problema de la refinanciación de las deudas provinciales con el gobierno nacional; un tercer encuentro con los embajadores extranjeros, que fueron recibidos pocas veces por las máximas autoridades del gobierno nacional. Son hechos relevantes en la “política gestual”, pero que en las semanas siguientes deberán ser corroborados con hechos.
En lo económico, el pre-acuerdo con Repsol por la indemnización de la estatización realizada un año y medio atrás sería la evidencia del giro “moderado” en materia económica. En cuanto al equipo de gobierno, la salida del secretario de Comercio (Moreno) materializa también este giro. En esta interpretación, la búsqueda de un acuerdo con el Club de París sería una definición clave para resolver el problema inmediato más crítico: en la semana que se designó el nuevo gabinete se fueron 1.000 millones de dólares de reservas.
La interpretación contraria sería que el gobierno sólo ha reagrupado fuerzas para reconstruir poder, como hiciera tras la derrota electoral de 2009. La concentración del poder de decisión en el área económica -hasta ahora dividida entre varios funcionarios- en manos de Axel Kicillof es la evidencia de esta segunda interpretación. Ha sido un funcionario clave tanto en la estatización de Aerolíneas Argentinas como en la de YPF y en la implementación de los directores del estado en las empresas que tienen acciones de las ex AFJP, ocupando él mismo un puesto en el Directorio de la más significativa del grupo Techint (Siderar). La salida de Moreno no estaba prevista inicialmente por la Presidente y Kicillof la precipitó en su primer día de gestión para concentrar todo el poder de decisión en sus manos. El nuevo secretario de Comercio Interior (Costa) era el hombre de Kicillof en el Ministerio de Relaciones Exteriores, que materializó las medidas para frenar el intercambio comercial. Kicillof se opone al TLC con la Unión Europea que hoy impulsan Brasil, Uruguay y Paraguay y que rechaza Venezuela. En cuanto a Capitanich, en esta segunda interpretación es sólo una jugada tendiente a generar un candidato presidencial propio del Kirchnerismo para evitar quedar entre las otras dos surgidas del Peronismo: Massa por la oposición y Scioli por el oficialismo. En esta segunda interpretación, la búsqueda de un swap de 10.000 millones de dólares con el Banco Central de China sería la estrategia clave para resolver el problema de las reservas.
Pero la determinación de cuál de las dos interpretaciones se impondrá finalmente está en la figura más relevante del poder, que hoy parece relegada: la Presidenta. La nueva modalidad confirma que ella, por razones de salud, no está en condiciones de ejercer el poder en plenitud durante los próximos meses. Algunos sostienen que esta delegación fáctica en Capitanich duraría hasta marzo, período que necesitaría la Presidenta para reestablecer su salud plenamente. Pero ella dio la definición política más relevante en su discurso en la asunción de los nuevos ministros: dijo que en esta nueva etapa la prioridad sigue siendo “profundizar” el modelo, con las estatizaciones de Aerolíneas e YPF como dos de sus manifestaciones más relevantes. Dijo también que los nuevos ministros deben ser “militantes”, afirmación que también hizo respecto a sus funcionarios y el nuevo ministro de Economía (Kicillof). La línea ideológica del gobierno no ha cambiado, como lo muestra la unificación del código civil y comercial, al cual el Senado dará media sanción esta semana, y la afirmación del Vicepresidente (Boudou) en la conmemoración del Día de la Soberanía de que el modelo Kirchnerista es “el mismo de San Martín, Rosas, Yrigoyen y Perón”. La irrupción de Capitanich ya ha generado resistencias dentro del llamado Kirchnerismo “puro” y algunas de sus figuras ya plantean reducir su poder y designar al gobernador de Entre Ríos (Uribarri) como ministro del Interior y separar del mismo la cartera de Transporte, que seguiría a cargo del actual ministro (Randazzo). Quedarían así en el Gabinete otros dos pre-candidatos presidenciales del oficialismo nacional. Para los militantes kirchneristas, la Presidenta ya ha recuperado la capacidad de elegir su candidato para competir en 2015.
Mientras tanto la oposición pierde el centro de la escena política, sin poder articular una alternativa de poder frente a los movimientos del oficialismo. Massa ha realizado su primer viaje al exterior -España fue el destino elegido- y se presentó como “presidenciable”. En la política interna Massa avanza en la construcción de una alternativa nacional y busca tener por lo menos, antes de finalizar el año, un intendente de una ciudad superior a los 25.000 habitantes en cada provincia. En el ámbito bonaerense, sus legisladores siguen impidiendo a Scioli aprobar el aumento de impuestos y el endeudamiento provincial. Binner está visitando distintas provincias para potenciar su Partido Socialista y plantea la necesidad de articular un frente electoral opositor para 2015. En el Radicalismo, la estructura partidaria está decidida nuevamente a impedir la candidatura presidencial del ex Vicepresidente Julio Cobos, como lo han expresado públicamente los senadores Morales y Sanz. Macri por su parte impulsa los movimientos de su vicejefa de Gobierno (Vidal) para constituirse en la alternativa del PRO en la provincia de Buenos Aires.
En conclusión: el cambio de gabinete y sus primeras acciones han generado interpretaciones encontradas respecto a si el Kirchnerismo está cambiando o no; más allá de sus aparentes coincidencias, el jefe de Gabinete (Capitanich) y el ministro de Economía (Kicillof) aparecen como dos visiones diferentes; pero si bien la figura de la Presidenta ha sido relegada, sigue ejerciendo el liderazgo y su visión es clara, al definir que su intención es “profundizar” el modelo; por último, la oposición avanza con diversas alternativas para la presidencial de 2015 pero sin lograr articular un eje de poder alternativo al oficialismo.