Transporte: paro cordobés con reclamo a la japonesa

Por Gabriel Osman

[1 slidedc]E[/dc]l transporte urbano de pasajeros es un manual completo de descomportamiento de sus servidores y una enciclopedia del sufrimiento que pueden padecer los usuarios. Pero cuando se creía que este notable compendio estaba redactado y listo para la imprenta, los choferes de Ciudad de Córdoba demostrando que son una cantera inagotable de sorpresas y realizaron ayer un paro en el 75% de sus recorridos.
El pretexto fue esta vez el mal estado y la falta de unidades. La lógica de este gremialismo salvaje de los choferes podría presentarse así: “Como los colectivos en cantidad y calidad no pueden prestar un buen servicio, resolvemos, en consideración de nuestros queridos usuarios en este día de lluvia, que en vez de pocos y en condiciones precarias, no circule ninguno”. Un estilo de reclamo a la japonesa corregido a la cordobesa.
Por supuesto que nadie cree, menos que menos a los choferes de la UTA, tamaña abnegación y consideración de los usuarios. El motivo es claramente un camuflaje, aunque debe convenirse que desentrañar los verdaderos motivos es más complejo para quienes conocen el servicio sólo desde la diaria penitencia de subirse al colectivo, cuando efectivamente pueden hacerlo.
El verdadero motivo ha sido una de las muchas “jurisprudencias” que durante 11 años ha acumulado la Tamse, hoy en manos provisoriamente de una UTE a cargo de las empresas ERSA y Autobuses Santa Fe, adjudicatarias de un contrato que comenzará a regir formalmente en marzo próximo.
El “sistema Tamse” que los empelados reclaman que se haga extensivo a Ciudad de Córdoba consiste en que los mecánicos que trabajan en los talleres de punta de línea tengan un régimen de franco de 5 por 2 en vez del que marca el convenio colectivo vigente, de 4 por 1. Además de este beneficio extra convencional se genera, por añadidura, una necesidad adicional de horas extras los sábados y domingos.
En el permanente retroceso en la relación con sus empleados, la superpoblada TAMSE supo generar años atrás este precedente que ahora piden para sí los mecánicos de Ciudad de Córdoba, mientras la otra prestataria, Coniferal, observa con preocupación: si ceden al reclamo, es probable que el círculo se cierre sobre ella.
La medida que comenzó a la mañana afectó principalmente a las líneas A2, A3, A4, A7, A8, E7, Central Azul y Central Celeste. En horas de la tarde los choferes y la empresa firmaron en el Ministerio de Trabajo un acta acuerdo, aunque la medida no se levantó de inmediato y los gremialistas se comprometieron a regularizar el servicio recién con los primeros servicios de hoy.
El vocero de la UTA, Adrián Lentini, dijo anoche a Cadena 3 que “mañana (por hoy) nos juntaremos con la Municipalidad y los empresarios para que nos garanticen respuestas concretas a los reclamos”. Los dichos del gremialista no tuvieron una contraparte de los empresarios, y nada se sabe oficialmente si el sindicato arrancó una nueva “conquista” o los paros volverán a repetirse.