Primeros movimientos de sectores PJ de Capital tras las elecciones

p04-20Durante el fin de semana largo, algunos sectores de la ciudad de Córdoba amanecieron con una fuerte pegatina de carteles. La misma destacaba “De la Sota Conducción” e invitaba a un acto partidario que al menos un sector del peronismo organizará el próximo viernes 29 de noviembre en el estadio cubierto de General Paz Juniors. La corriente interna organizadora se denomina “Fuerza Peronista” y el principal dirigente que la impulsa es el joven funcionario del Ministerio de Desarrollo Social Juan Manuel Rufeil.
El dirigente de la seccional novena de la ciudad de Córdoba avisó que organizaba el acto hacia arriba e invitó a dirigentes que quisieran acompañarlo en esta movida interna de un peronismo capitalino que todavía sufre la cachetada electoral del pasado 27 de octubre.
Rufeil no transita la misma sintonía política que su jefe, el ministro de Desarrollo Social Daniel Passerini. Le comentó la organización del acto pero el ministro difícilmente aparezca el viernes a las 20 por Juniors.
Rufeil es uno de los dirigentes que mantiene un diálogo frecuente con la Primera Dama, Adriana Nazario. La Primera Dama suele mantener reuniones con un grupo de dirigentes partidarios de toda la provincia con alguna frecuencia en la ciudad de Córdoba, en una oficina cercana al amplio y luminoso despacho de la Casa Espejada. Uno de esos funcionarios es el concejal mandato cumplido Rufeil.
Eso le permitirá algún apoyó de la cúpula peronista para llevar adelante un desafío ambicioso, como es realizar un acto en la ciudad y en un reducto grande.
Rufeil intenta hacer punta en medio de los escombros del PJ Capital, con la puesta en marcha de una corriente interna bautizada “Fuerza Peronista”. Claro que hasta el momento no consiguió muchas más adhesiones que las militantes territoriales a la que se tiene acceso cuando se es funcionario de la cartera social de la provincia. La pregunta es: ¿Irá De la Sota?
Algunos especulaban con que este camino que comienza a desmalezar Rufeil en la ciudad podía tener como beneficiado a Passerini, pero esto fue desmentido a diario Alfil por funcionarios inmediatos al ministro que está regresando del Vaticano, donde se dio el gusto de estar unos segundos con el Papa Francisco.

Mapa capitalino
El peronismo observa que en la ciudad hay un radicalismo que lleva adelante una gestión pálida de Ramón Mestre, un juecismo en extinción, pero también observa que saltó en las pasadas elecciones el nombre de Carolina Scotto como emergente detrás del PJ y la UCR, y un peronismo que no termina de levantar cabeza en los barrios capitalinos.
Por eso en estos dos años asomarán dirigentes con miras al 2015 con posibilidades de candidatearse a intendente por el peronismo. Hay algo claro, en los últimos tiempos ningún dirigente con fuerte raíz justicialista fue postulante a intendente de la ciudad: Germán Kammerath era de la menemista pero de la Ucedé, Alfredo Keegan era desarrollista, Roberto Chuit era médico y Héctor Campana había acompañado a Juan Schiaretti en la vicegobernación, estaba afiliado pero carecía de historia y respeto dentro del partido.
Por eso muchos dirigentes encumbrados y no tantos, consideran que es tiempo de que un peronista sea el candidato del PJ a ocupar el sillón mayor del palacio 6 de Julio. Ojo, Rufeil no habla de candidaturas por el momento, sólo pretende remarcar su condición de delasotista.
Hay dos referencias que no se pueden obviar en el mapa justicialista de los últimos años: una es la explosión por fuera del partido del peronista disidente Luis Juez, y otra la separación matrimonial y política de Olga Riutort. Los dos le hicieron más difícil al justicialismo la posibilidad de conseguir la intendencia.
Pero en las últimas elecciones, el juecismo quedó muy relegado y el olguismo se fue desvaneciendo con el agregado de que hace algunas semanas, Olga Riutort dio a entender que podría regresar al peronismo pensando en 2015, después de haber rechazado ser la candidata a diputada por Unión por Córdoba en los comisión recientes.
Ante este escenario comienzan a aparecer los aleteos de algunos sectores justicialistas, algunos con el okey de los principales despachos gubernamentales y otros no tanto.
De la Sota sigue todo de cerca, no quiere que los dirigentes justicialistas busquen tener vuelo propio sin su control, menos pensando en que dentro de dos años habrá elecciones nacionales que definirá un posible cambio del poder especialmente a nivel nacional.
El Gobernador, conductor del PJ cordobés, quiere ser el único negociador del sector cuando se siente en la gran mesa nacional justicialista para tallar posibles candidaturas y espacios. Por eso también en el futuro cambio de gabinete provincial que seguramente se realizará en breve, algunos movimientos están directamente vinculados al escenario partidario: quiere tener dentro del gobierno y debajo de su gran paraguas político a los sectores de Juan Schiaretti, Oscar González, Alicia Pregno, y Martín Llaryora, entre otros. Por eso no habría que descartar que le permitan el regreso al partido a Riutort, aunque su poder de fuego cuenta por estos días con algo de su pólvora mojada.
Eso sí, en las últimas elecciones la gran mayoría de los dirigentes intermedios del justicialismo no fueron llamados ni tampoco respondieron sus llamadas. Eso deberá cambiar si quiere el Gobernador que su paraguas sigan siendo el único y más amplio del peronismo provincial.
De la Sota lo sabe. Habrá que esperar cuáles son sus movimientos a futuro.