Remueven funcionario por problemas con Ventanilla Única

Fachada Municiaplidad de CórdobaSemana de cambios de de gabinete. El punto final del proceso electoral de cargos legislativos en todo el país hacia suponer que habría cambios en el tablero en los principales niveles del Estado. El Gobierno nacional hizo la punta con el desembarco de Axel Kicillof al Ministerio de Economía y la abrupta salida del funcionario kirchnerista que le hizo honor al mote de “polémico”, Guillermo Moreno. No escapaban de las hipótesis de renovación los elencos de la Provincia y la Municipalidad capitalina que aún no han ventilado sus enroques ni ratificado el actual esquema de gobierno.
Es ley: si se filtra en la opinión pública algún nombre es posible que no termine produciéndose la salida del involucrado, al menos no en los tiempos inicialmente pensados. Claro, sólo con la excepción de que la permanencia en el cargo complique la figura del máximo responsable del Ejecutivo. No obstante, sacando de la escena un factor de peso como lo es el contexto poselectoral, debe incluirse otro no menos importante: prácticamente se encuentran promediados los dos primeros años de gestión del ciclo institucional en curso.
El balance general sobre los objetivos cumplidos o incumplidos frente al medio mandato casi cerrado obliga, en ocasiones, intervenciones en el esquema de gobierno de carácter práctico. Se sabe que generó malestar al intendente Ramón Mestre el sainete que protagonizó el sistema de Ventanilla Única para la habilitación de negocios u otros emprendimientos productivos.
En concreto, no funciona al 100 por ciento en el Palacio 6 de Julio a riesgo de incumplimientos de la ordenanza que sustenta la modernización de la operativa en cuestión. En los CPC el sistema opera en la medida de los recursos disponibles. Los empleados aún esperan que se complete la entrega de equipos tecnológicos y un protocolo de trabajo para llevar adelante la tarea inicialmente resistida por el Suoem bajo el argumento de “quita de funciones laborales”.
La paciencia se agotó. Más si se tiene en cuenta que el sistema de Ventanilla Única resultó ser un culebrón municipal que ofreció varios giros inesperados desde su presentación, pasando por su aprobación en el Concejo y su instrumentación varios meses después. Rencillas con el gremio municipal y diferencias internas entre el grupo de funcionarios con la responsabilidad ejecutiva, son sólo dos episodios notables de la novela.
Lo cierto es que los problemas subsisten y, en ese escenario, se produjo la salida del subdirector de Habilitación de Negocios, Mariano Díaz. Hombre de Rubén Martí (recomendado por el consultor del Banco Mundial y exconcejal, Guillermo Marianacci) con la responsabilidad directa de coordinar la correcta implementación de la Ventanilla Única en el octavo piso del palacio municipal. Por lo bajo, sus colaboradores hablan de “falta de interés” o “desidia”.

Otras salidas
Por el momento, el puesto político quedará vacante. Sucede que deberán buscarse varios reemplazos para el área general, de la que Habilitación de Negocios es sólo una parte. El principal responsable de la Dirección General de Fiscalización y Control, Diego Mestre, deberá dejar su cargo para ocupar una banca en la Cámara de Diputados, completando la triada de dirigentes radicales que representarán a la provincia en el recinto parlamentario nacional.
Pero habría más. El hermano del intendente llevaría como asesor al Congreso a Ezequiel Alsina, subdirector general de Coordinación Operativa. Mientras se aceita el mecanismo de la Ventanilla Única, la gestión deberá buscar a tres reemplazantes o propiciar pases internos. Aún no habría preferencias marcadas.