La vuelta de Heredia alborota el PJ Capital

Dante HerediaDante Heredia regresó al escenario político después de varios meses de permanecer en silencio. Un informe periodístico dio lugar a supuestos hechos de corrupción en el ministerio de Transporte, donde era el titular. Todo eso lo llevó a la renuncia y a presentarse a la Justicia que dejó sin efecto la denuncia que habían presentado en su contra.
Como era legislador en estado de licencia, dicho permiso finalizó y ayer regresó a ocupar su banca. Lo hizo con perfil bajo y ayudado por la agenda periodística, que estuvo bien entretenida por el traumático paro de la UTA que desordeno el pulso del día en la ciudad.
Pero más allá de lo que pueda realizar desde su lugar en la bancada justicialista, hay un tema político que no es menor: Heredia sigue siendo en titular de la Junta Capital del Partido Justicialista.
Al respecto diario Alfil consiguió hablar con seis dirigentes de trayectoria dentro del justicialismo de la ciudad, claro que lo hicieron solicitando no ser identificados. Compartimos las diversas opiniones, aunque hay muchas coincidencias.
El exministro de Transporte no volvió a la banca solamente porque contaba los días y se dio cuenta justo que ayer podría regresar. Sabía de esta situación el gobernador José Manuel de la Sota. Algunos dirigentes de la ciudad consideran que si el mandatario provincial vio con buenos ojos este regreso de Heredia a los primeros planos, el dirigente de la seccional décima también tendría espalda para retomar su condición de titular del justicialismo de la ciudad, lugar al que llegó tras una interna que se realizó hace dos años.
Pero la mayoría de los dirigentes de la ciudad que fueron consultados no ven tan sencillo que Heredia pueda conducir o mejor dicho, cumplir órdenes, dentro del partido en el mayor distrito electoral y eso se fundamenta con diferentes opiniones:
1) “Después del desorden en el ministerio que le tocó gestionar, no está mal que regrese a ocupar un cargo que legalmente le corresponde, pero tendría que tener la dignidad de presentar la renuncia al cargo partidario ya mismo”.
2) “A quién va a conducir Heredia, fue el máximo dirigente de la ciudad en el gabinete de De la Sota y desde la cartera que manejaba en vez de abrir el juego político, sólo se encerró con un grupito de dirigentes y se olvidó de todos”.
3) “El regreso de Heredia sólo agrega más incertidumbre al partido en la ciudad, cuando quiera aparecer en la escena partidaria sólo va a quedar en claro la falta de representatividad que tiene ante el resto de los dirigentes”.
4) “En dos años Heredia nunca asumió formalmente la presidencia del partido, ¿lo va hacer ahora?”.
5) La Junta Capital se reunió en dos años tres veces, y las dos últimas para organizar el locro del pasado 1 de mayo, cuando firmaron el compromiso de armado nacional De la Sota, Hugo Moyano, Roberto Lavagna y Francisco de Narváez”.
6) “No quiero que Heredia esté en la Legislatura, no es una crítica personal, es política, es una gran mochila para el peronismo”.
7) “¿Conducir el peronismo de la ciudad? Como conductor no tiene carisma, fortaleza política, debería renunciar a la presidencia de la Junta Capital”.
8) “En las pasadas elecciones estuvo escondido, lo bien que hacía, pero ni siquiera a él de manera discreta o a sus dirigentes se los vio caminando los barrios para juntar votos, es cierto que quien encabezaba la lista era Juan Schiaretti, para quien nunca va a trabajar, pero en definitiva el perjudicado iba a ser De la Sota y su sueño presidencial y el peronismo de Córdoba”.
9) “Ya pasaron las elecciones, ya volvió Heredia que formalmente es el presidente de la Junta Capital, ya es hora de reorganizar el partido en la ciudad”.
10) “Heredia es un dirigente hábil, pero cometió errores políticos graves cuando asumió el ministerio: Se cerró en su pequeña y arcaica estructura de la seccional décima, no supo armar un esquema más amplio que abarque otros sectores del justicialismo de la ciudad. No abrió el juego, no atendió a nadie, a lo mejor De la Sota no le dio soga para que lo haga. Perdió su gran oportunidad”.
Pasaron las elecciones y el justicialismo de toda la provincia, en especial la dirigencia del interior, volvió a practicar ese deporte favorito puertas adentro que es “castigar al peronismo de la ciudad” por el bajo caudal de votos que consigue. Por momento parece hasta perverso que los altos mandos del peronismo no se animen a tomar medidas de reordenamiento en el partido a nivel local, eso lo admite la gran mayoría de los consultados.
Ese desorden se incrementó tras la fractura de Unión por Córdoba, allá por enero de 2001, cuando De la Sota le bajó el pulgar al entonces intendente ucedeísta de Córdoba, Germán Kammerath, y éste terminó como pudo, sin fondos ni apoyo político la gestión, con el agregado de la llegada de la crisis económica más dura de la historia del país, que generó la caída del expresidente Fernando de la Rúa.
Ese desorden generó en tiempos de cacerolazos la salida del partido de Luis Juez, quien llegó a ser una de las molestias mayores que tuvo De la Sota a lo largo de su historia política. Y también la falta de atención al PJ Capital, hizo que tras el divorció la exprimera dama Olga Riutort se transformará desde núcleo del poder a molesta opositora.
¿Se buscará organizar al peronismo de la ciudad? ¿O aparecerá otro líder natural por afuera de las estructuras ante el abandono del poder político? El tiempo lo dirá. Son inminentes los cambios en el gabinete provincial. ¿También habrá intervenciones político-partidarias? Solo José Manuel de la Sota lo sabe y a lo sumo algunos poquitos más lo intuyen.
La última: ¿A quién favorece la vuelta de Heredia? A Heredia por supuesto. También a De la Sota porque demuestra que sus funcionarios denunciados “están limpios” y pueden regresar. Además con Heredia en la ciudad tiene un dirigente partidario obediente y a su vez un límite para el schiarettismo que intentó jugar activamente en las últimas elecciones.