Cumbre Caló-Saillén ultima lanzamiento de 62 Organizaciones

2013-11-06BYNMauricio Saillén está ultimando los detalles para el lanzamiento de las 62 Organizaciones. Pero antes tiene un parada obliga. La semana próxima, el titular de la CGT Rodríguez Peña tiene en agenda un nuevo viaje a Buenos Aires. Esta vez, no se reunirá con funcionarios nacionales de primera línea -como viene haciendo hasta ahora- sino que su interlocutor será el titular de la CGT oficialista, Antonio Caló.
Esta es la razón por la cual la espada gremial K en Córdoba decidió postergar el lanzamiento de las 62 Organizaciones. Saillén, junto con el artífice de la jugada política, el abogado Ricardo Moreno, quieren aguardar hasta lograr una nutrida convocatoria. No es lo mismo, claro está, reinaugurar una histórica central obrera en la soledad mediterránea, que contar con una fuerte participación y los saludos de funcionarios nacionales. Además su buena performance en la elecciones, donde le aportaron a la boleta del Frente para la Victoria (FpV) un caudal considerable de votos, ameritaría un reconocimiento de este calibre.
Esta cumbre, prevista para el martes de la semana próxima, le otorga valor agregado al lanzamiento, que pasará para fines de noviembre. Pues ahora Saillén no sólo será la referencia sindical K, sino que se convertirá en el emisario de la CGT oficialista. Una sociedad que, en un primer análisis, arrojara beneficios mutuos: mientras que a Caló le conviene extender sus contactos en el interior del país -para reforzar su estructura sindical-, al titular del Surrbac este vínculo podría redundarle en nuevos apoyos. Aquellos sindicatos alienados con la Casa Rosada, vía conducciones nacionales, posiblemente se reacomoden bajo su mando.
En un momento donde se especula con la posibilidad de un cisma en la CGT Rodríguez Peña, el resurgimiento de la organización sindical fungiría como una garantía en caso de que se concrete esta ruptura. En este sentido, las gestiones de Saillén y Moreno, para conseguir la presencia del Jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, y del ministro de Trabajo, Carlos Tomada, operan como una garantía. Mostrar un respaldo de ese calibre es un gesto mayúsculo para los gremios que mantienen un apoyo testimonial al kirchnerismo.
Las 62 servirían como cabeza de playa para el desembarco de Caló, que en la práctica es sólo una referencia de la Capital Federal y parte de la Provincia de Buenos Aires, ya que Hugo Moyano es la expresión omnipresente en el sindicalismo del interior.
Romper esta hegemonía es la tarea de Saillén, que ya mantiene contactos con referentes sindicales de otras cinco provincias, que buscan abandonar el riñón del líder camionero, tal como lo hizo él. La celeridad de las gestiones para conseguir la habilitación de obras sociales –fruto de los vínculos de Moreno con la Casa Rosada- sería el imán para captar su atención.

Disputa en el partido
Hay otro dato que se desprende de la genealogía de esta central obrera. Las 62 Organizaciones son, históricamente, la rama que nutrió de cuadros políticos gremiales al justicialismo. Las intenciones de Caló como de Saillén están puestas en la interna partidaria del año próximo. El líder metalúrgico ya anticipó la necesidad de que el sucesor de Cristina Fernández surja del debate interno del partido.
Por su parte, Saillén tiene una tarea más difícil. Aquí el PJ es la columna vertebral de Unión por Córdoba, la alianza que depositó por tercera vez al frente de la gobernación a José Manuel de la Sota, uno de los principales adversarios de la Casa Rosada. Jugar al interior del partido no será fácil, pero los votos que volcaron para que Carolina Scotto alcanzara el tercer lugar en la provincia sería una base considerable.