El fallo de la Corte rearma al cristinismo

Por Rosendo Fraga
para nuevamayoria.com

p12-1Para la Presidenta, el fallo de la Suprema Corte declarando constitucional la ley de medios es una victoria política suficiente para revertir la derrota electoral en las legislativas. Tanto para ella como para Néstor Kirchner, desarticular al Grupo Clarín fue “la madre de todas las batallas” y el reciente fallo de la Corte implica para el oficialismo ganar la batalla con este grupo de medios. Políticamente, tras la derrota en las legislativas de 2009 la sanción de la ley de medios tres meses después fue el hecho que permitió reconstruir el poder en la óptica del oficialismo y ahora, después del fracaso en las elecciones de 2013, es este fallo menos de dos días después el que permite reconstruir el poder debilitado por el resultado electoral. El fallo tiene importantes consecuencias más allá de la ley de medios. Implica que el oficialismo está en aptitud de ejercer el poder en plenitud durante los próximos dos años -como ya lo mostró la aprobación de la emergencia económica y la prórroga de impuestos por el Congreso hasta diciembre de 2015 tras la derrota del oficialismo en las PASO-, aunque las perspectivas de retener el poder en el próximo período presidencial se hayan reducido. Para gobernadores, intendentes y sindicalistas esta situación los lleva a demorar el abandono del oficialismo, dado el costo que ello puede tener en términos de recursos. En la perspectiva económica, implica que el oficialismo está en condiciones de alterar las reglas de juego aun de los grupos más importantes, como es Clarín. Posiblemente la expropiación de YPF en 2012 y este fallo en 2013 sean los golpes más duros para la seguridad jurídica en la perspectiva de un inversor.
El conflicto por la aplicación de la ley de medios será la cuestión política central en lo inmediato. Es que si un grupo afín al gobierno -como sería el de empresario del juego Cristóbal López- tomara la pantalla de Canal 13, para las presidenciales de 2015 el oficialismo controlaría los cinco canales de televisión abierta, ya que las otras cuatro ya están bajo su control. La de Telefé sigue la línea del gobierno con moderación, dado que su dueña (Telefónica de España) no quiere conflictos con el gobierno. América 2, del Grupo Vila-Manzano, se mueve también cerca del gobierno, dados sus múltiples intereses. Canal 9 está bajo control de un grupo oficialista y la Televisión Pública es una muestra del “periodismo militante”. Lo mismo sucedería si el Grupo Clarín pierde el canal de noticias TN. Los otros cuatro están bajo control del oficialismo: C5N fue adquirido el año pasado por Cristóbal López, quien rápidamente lo alineó con el oficialismo; Canal 26 es propiedad del político y empresario justicialista Alberto Pierri, cercano al gobierno; América 24 es propiedad del Grupo Vila-Manzano y Crónica TV también está bajo control de un grupo oficialista. Mientras tanto, el Grupo Clarín llevará nuevos planteos ante la justicia por el perjuicio que le implica perder las licencias, el fallo de la Corte contra la distribución arbitraria de la publicidad oficial, el fallo que establece la necesidad de que el AFSCA sea un organismo profesional y apolítico y llevando el litigio ante tribunales internacionales. Clarín seguirá así la batalla en la justicia, pero desde una posición jurídica más débil.
Mientras tanto, políticamente, el Cristinismo se rearma, pero el Peronismo da señales de recuperar protagonismo. Con transparencia, el avezado intendente de Tres de Febrero (Curto) explicó públicamente la razón por la cual gobernadores e intendentes no se apurarán a abandonar las filas del oficialismo, diciendo que si lo hacen “no podrán pagar los sueldos”. Más allá de los problemas de salud de la Presidenta, se prepara su retorno para algún momento del mes de noviembre, oportunidad en la cual se realizará un gran acto con motivo de los 30 años de democracia. El gobernador de Entre Ríos (Uribarri) dijo que Cristina “será quien elija el candidato del oficialismo” y el de Chaco (Capitanich) sostuvo que el Peronismo “no tiene candidato natural”. Ambos son impulsados por el Cristinismo como alternativas al gobernador de Buenos Aires Daniel Scioli, quien intenta agrupar a los intendentes bonaerenses que han sido derrotados por Massa. El 15 de diciembre el PJ provincial renueva autoridades y ella definirá la puja por su control. El oficialismo nacional busca también desplazar a Scioli de la Presidencia del Consejo Nacional del PJ que ejerce desde la muerte de Néstor Kirchner. En el PJ se cree que el Kirchnerismo no retendrá el poder en 2015, pero que puede usarlo con dureza durante los próximos meses y ven el fallo de la Corte como una evidencia de ello.
En la oposición, el fallo de la Corte no ha anulado el efecto de la elección y creen que el oficialismo puede ser derrotado en 2015. Pero por ahora sólo avanzan proyectos personales con precandidatos emergentes de los resultados electorales. Sergio Massa ha logrado sumar dirigentes del radicalismo bonaerense, rápidamente realizará una gira por su provincia para agradecer los votos obtenidos y, tras otra por el exterior, avanzará en la construcción de su estructura nacional en base a intendentes exitosos del interior. Su bloque en diputados puede superar las 20 bancas, a las que se sumarían varios senadores del Peronismo Disidente en la Cámara Alta. Propone como modelo para el armado de su fuerza política la Concertación chilena. Macri por su parte ha dicho que su propuesta es diferente a la de Massa, busca evitar fugas en sus bloques de 16 diputados y 3 senadores nacionales, consolidar sus éxitos electorales parciales en el interior y generar una alternativa bonaerense, que en los hechos todavía no tiene. Binner, al igual que Massa, viajará al exterior para participar en la reunión mundial de la Internacional Socialista. Teniendo como referencia la articulación del Frente Amplio uruguayo, Binner propone como estrategia la alianza del Socialismo con radicales, el GEN, el ARI y hasta con grupos como la Democracia Progresista, que viene gobernando Rosario desde hace 14 años y Santa Fe desde hace 6. El Radicalismo por su lado ha reunido a todos sus referentes nacionales, pero mientras Cobos se muestra dispuesto a compartir una primaria con Binner, el radicalismo tradicional prefiere la candidatura de Sanz y se muestra más distante del Socialismo. La izquierda neta finalmente ha obtenido 2 bancas de diputados nacionales.
En conclusión: para la Presidente y el oficialismo nacional el fallo de la Corte es un hecho que no sólo neutraliza la derrota electoral, sino que abre la posibilidad de retener el poder en 2015; pero en el conflicto político inmediato queda la controversia por la aplicación del fallo, dado que el Grupo Clarín continuará la batalla en la justicia nacional e internacional, pero desde una posición más débil; aunque el Cristinismo se reorganiza y recupera y gobernadores e intendentes demoran abandonar el oficialismo, el Peronismo readquiere protagonismo tras la elección y la sucesión es un tema inevitable; en la oposición avanzan las candidaturas de los ganadores en Buenos Aires, la Capital, Santa Fe y Córdoba pero desde proyectos políticos diferentes, lo que sigue siendo una ventaja para el gobierno.