Acuerdo De la Sota-Mestre: discutir deuda sin judicializar

8701491249_198e6daafd_oEl gobernador José Manuel de la Sota le concedió ayer una audiencia al intendente Ramón Mestre para buscar una solución acordada para los reclamos cruzados entre Provincia y municipio por deudas entre ambas jurisdicciones, dentro de los cuales sobresale una sonora demanda de $ 1.000 millones que ayer hiciera pública urbi et orbis el secretario de Economía del Palacio 6 de Julio, Diego Dequino.
La discusión que abrió el lunes este funcionario quedó zanjada ayer en larga reunión en la que el gobernador le habría pedido al jefe comunal mantener un statu quo sobre el reclamo a la espera de su regreso de un viaje suyo al exterior, tras el cual se sentarían para discutir y llegar a una cifra consolidada de las demandas cruzadas (más significativas en el caso de las del municipio).(Sigue en página 3)
Las amenazas del responsable de las finanzas municipales llegaron el lunes más lejos aún al insinuar que estaba agotada la instancia administrativa del reclamo y que desde Asesoría Letrada se estaba preparando una demanda judicial por la presunta deuda.
El vocero del reclamo tocando forte mientras 24 horas después el intendente toca piano, se explica por motivos especiales: buscar un registro bien alto a sus denuncias para desviar la atención pública del tercer aumento anual y consecutivo de impuestos, que quedara en evidencia cuando el 31 de octubre envió al Concejo Deliberante el proyecto de Presupuesto Municipal 2014 que prevé un ajuste por inflación (26/27%).
Dequino es el responsable técnico de dos promesas incumplidas de la campaña electoral 2011 del intendente Mestre, consistentes, una en no aumentar impuestos y otra en poner en cauce el gasto en salarios. Es decir, ser eficiente en mejorar los ingresos sin aumentar la presión fiscal y sentarse sobre la caja. Pero su creatividad fiscal ha podido más que aquellos compromisos, llegando el año pasado a imaginar una nueva base imponible para los frentistas, consistente en un “impuesto a las cocheras”. Ante la evidencia de una doble imposición (inmobiliario y cocheras), el bloque de concejales radicales tuvo que arriar, con costos y sin beneficios, el novedoso tributo.
Junto con el paquete el Presupuesto 2014, ingresó el jueves pasado al Concejo Deliberante un paquete de iniciativas que incluye una segunda rectificación del Presupuesto 2013 en ejecución, que eleva el total de erogaciones a $ 5.200 millones. La primera, a mediados de año, había corregido el número elevándolo de previsiones por $ 4.150 a $ 4.500 millones. Por esto, el Presupuesto 2014, con gastos calculados en $ 6.285 millones, supone mejores ingresos y egresos por $ 1.085 millones.
Más allá de la consistencia del reclamo municipal de asistencia financiera de la Provincia a la Municipalidad por el sistema educativo primario (transferencia de matrícula sin compensación y previsiones del Presupuesto Nacional y de la Ley de Financiamiento Educativo), el sentido de oportunidad del reclamo es claramente sugestivo: debió ser, por su seriedad, un tema de la campaña electoral pero que se hizo público después de finalizada ésta. Es difícil encontrar otra motivación a la estentórea demanda que no sea el nuevo reajuste fiscal municipal.
Accesoriamente, parece ser que existe una desproporción entre las urgencias y perentorios plazos planteados por el Secretario de Economía, y la relativa facilidad con que el gobernador encaró un principio de acuerdo con el intendente Mestre, con una reunión ejecutiva a pocas horas de la discusión.
A Dequino –también al secretario General, Sergio Torres, que juega en tándem- se le adjudican excelentes vínculos con el intendente de Tigre y ganador en los comicios bonaerenses, Sergio Massa, situación que podría comprometer los tiempos que Mestre quiera darle a la evolución o no de su relacionamiento con el gobernador De la Sota.