Hermenéutica mestrista 2015: ¿Provincia o Municipalidad?

ramon mestre1116Como es lógico, en el radicalismo todos miran a Ramón Mestre. El intendente de Córdoba no se lució en la última elección, en la que la UCR ganó ajustadamente en Capital, pero sigue siendo el dirigente con mayor visibilidad. La semana pasada, Mestre habló y todos sacaron conclusiones sobre su futuro.
Mestre dijo en Cadena 3 que no es momento de evaluar si en 2015 buscará el salto provincial, y repitió, como lo hace desde 2011, que para recuperar la Municipalidad de Córdoba necesita otros cuatro años.
De allí se concluyó mediáticamente que el intendente está más convencido de buscar la reelección que de convertirse en candidato a gobernador de la UCR.
Con las urnas todavía tibias, y con los resultados ni siquiera bien elaborados, la respuesta de Mestre fue natural: mal podría anunciarse para el siguiente escalón cuando no está sólido en el que ocupa. La gestión todavía no terminó por afirmarse, y aunque los mestristas recuerdan que Mestre no fue el candidato de la elección de octubre, por lo que sería incorrecto adjudicarle la magra cosecha en la Capital -que sirvió para ganar sólo por la debacle peronista- lo concreto es que a la UCR lo votó uno de cada cinco vecinos de la ciudad de Córdoba (de los que fueron a votar).
De tan pareja que fue la reciente elección, pocas certezas salieron de ella. Los grandes protagonistas de la política de Córdoba no pueden estar seguros de cuál será su plan 2015. La niebla electoral envuelve a José Manuel de la Sota, a Juan Schiaretti, a Luis Juez y, también, a Mestre. ¿Cómo saber ahora si conviene saltar a la Provincia o permanecer en la Municipalidad? Para colmo, un rumor inverosímil planteó que Sergio Massa le ofreció la candidatura a vicepresidente, como si todavía el bonaerense no debiera reservarse semejante prenda de negociación para los gobernadores e intendentes peronistas.
Además de natural, la respuesta de Mestre a Cadena 3, sobre su deseo de permanecer en el Palacio 6 de Julio tendría otros propósitos, según las varias interpretaciones que se hicieron durante el fin de semana. Quizás, muchas de ellas sean más que nada deseos y miedos propios.
En la política no existen los vacíos. Por eso, si Mestre anuncia su pase al escenario provincial, surgirán dentro del mestrismo los aspirantes a sucederlo: una batahola sin grandes protagonistas pero que podrían entorpecer las transformaciones que se propone el intendente. Puertas adentro, la continuidad de Mestre congela la interna de la interna.
Además, el radical más expectable para pelear la Gobernación le habría enviado un aviso a los caciques lugareños, los intendentes del interior, que hicieron muchos de ellos una mala perfomance. O se esfuerzan, o no hay proyección.
Agregan interpretaciones: Mestre quiso disminuir la tensión con De la Sota, avisándole que no tratará de pisar el territorio peronista, y que se quedará en cambio donde el PJ es incapaz de reconstituirse.
Pero, ¿es verdad que Mestre no irá por la Gobernación? ¿Le conviene atalonarse en la Capital, donde podría mejorar el resultado de octubre? ¿O está tan complicada la Capital que le conviene dar el salto a la provincia, donde en el peronismo no asoma una renovación contundente? La verdad, nadie la sabe todavía.