De la Sota: unidad del PJ local y cambio de gabinete

p05-1Apenas pasados cuatro días de las elecciones legislativas que les permitió obtener tres diputados nacionales y bajar el caudal de votos que habían alcanzado en las PASO, el peronismo cordobés realizó la primera acción política pensando en el futuro: organizó tres actos-shows que, más allá de contar con el humor de Cacho Buenaventura y con la música de cuarteto de Pelusa o Trulalá, contenía en su interior discursos y posturas de unidad, para intentar despejar cualquier tipo de especulación sobre fisuras o internas partidarias. También es cierto que estas actividades fueron para festejar los 30 años ininterrumpidos de Democracia.
El pasado jueves a la noche bajo una intensa lluvia, unos 2.500 militantes y dirigentes de la ciudad concurrieron al estadio Espacio Quality, para festejar el triunfo provincial pero no había demasiado que celebrar teniendo en cuenta la mala performance del PJ en Córdoba capital, que lo hizo bajar en poco más de dos meses de la victoria del 11 de agosto al tercer puesto el 27 de octubre. Sin embargo el peronismo apeló a su gran engranaje y movilizó como si de ese acto dependiera una jugada política clave con miras al futuro.
Allí aparecieron sobre el escenario el gobernador José Manuel de la Sota con hijos y nietos, Juan Schiaretti con su esposa Alejandra Vigo, además los candidatos Martín Llaryora y Agustín Calleri.  Sonrientes cada uno dijo lo suyo. El mandatario provincial remarcó la “importante” victoria del domingo anterior en la provincia, el final de una época en la política del país (por el kirchnerismo y su derrota nacional), y del momento que le tocará vivir al peronismo nacional de aquí en más. Se vienen tiempos de “diálogo y rosca en el PJ” y eso ya comenzó a sentirse apenas finalizada la elección del domingo pasado.
Por su parte Schiaretti fue quien más habló de los setenta, de los aciertos y errores de los jóvenes de aquellos días entre los que se incluyó, de los duros años de la dictadura y por último se dirigió puntualmente a la militancia peronista de la ciudad, diciéndoles que en el 2015 el país puede tener un “presidente peronista cordobés” como De la Sota, que se puede “continuar gobernando la provincial” y se puede conseguir “de una vez por todas” que “un peronista sea intendente de la ciudad”. Fue el momento de mayor ovación de la noche.
En tanto, el intendente Martín Llaryora destacó el trabajo, la actividad de los jóvenes dentro del peronismo y la importancia del PJ de reunir experiencia y recambio. Algo similar dijo el candidato a diputado nacional riocuartense Agustín Calleri.
Actos calcados se realizaron el viernes por la noche en el gimnasio del Club Central Argentino de Río Cuarto y anoche en Marcos Juárez. El único agregado fue que en el Imperio del Sur también subió para hablar el nazarista Edgar Bruno, uno de los conductores de la agrupación delasotista La Militante que, como es habitual, realizó su encendido discurso destacando la figura de De la Sota y de su esposa Adriana Nazario.
Ante algunos comentarios de supuestos enojos del llaryorismo contra Schiaretti por posibles culpas echadas al sector del joven intendente de que no consiguió que sus votos pasen a Unión por Córdoba, y de algunas diferencias que habría entre schiarettistas y delasotistas en la provincia tras las elecciones, se buscó poner rápidamente un manto de calma y la necesidad de imponer y destacar la unidad del peronismo cordobés.

Gabinete 
Esta fue la primera tarea peronista tras las elecciones. La que viene ahora sin dudas será la más resonante y la que más va a afectar a los ciudadanos: el cambio de gabinete provincial. Probablemente de acá a fin de año y porque no hasta el verano inclusive, se den cambios en los tres equipos de gobiernos: el provincial, el municipal y el nacional. Pero es momento de hablar del Panal.
En la Provincia ya se vienen barajando posibles nombres de ingresantes, listas de ministros o funcionarios que van preparando las valijas, y en el medio todo tipo de operaciones de algunos para salvar la cabeza y de otros para llamar la atención del Gobernador y que los tengan en cuenta. Incluso la semana pasada durante todo un día se hablaba en mentideros políticos de posibles renuncias y reemplazos anticipados, algo que no ocurrió. Habrá cambio de gabinete provincial. Asoman varios reemplazos de nombres y también una posible reestructuración de la orgánica.
A esta altura aparecen como nombres puestos para dejar sus funciones el ministro Jefe de Gabinete Oscar González, y los ministros Carlos Simon (Salud), Walter Grahovac (Educación), Néstor Scalerandi (Agricultura) y Emeterio Farías (titular de la Agencia Córdoba Deportes), entre otros.
En cuanto a reestructuración de orgánica podrían volver a unificarse algunas áreas como en otros tiempos, por ejemplo Obras Públicas, Servicios Públicos, Agua y Energía, u otras áreas administrativas y de planificación. La gran pregunta es si la Jefatura de Gabinete continuará, si regresará el ministerio de Gobierno y en ese caso si se transformaría en secretaría el área de Seguridad que hoy es ministerio.
¿Quiénes llegarían? Se esperan dirigentes experimentados para darle solidez a algunas áreas, jóvenes para comenzar a mostrar recambio y no se descarta alguna celebridad con impacto en la sociedad. Cerca de De la Sota dicen: “respecto del cambio de gabinete, es un tema que sólo maneja el Gobernador, es un secreto de estado por ahora”.
¿Cuándo será el cambio? Pronto, aunque a De la Sota le gusta causar sorpresa y hacerlo cuando menos lo esperan.  Es más, aseguran en un pasillo donde transita buena información de la Casa Espejada, que hay un joven dirigente que ya fue comunicado sobre un rol que le tocará cumplir en el Gobierno, motivo por el cual está preparando su equipo. De ser así, su asunción sería pronta de lo contraría no se lo hubiesen comunicado, ni estaría buscando gente que lo acompañe.
De la Sota no quiere que comience el éxodo de dirigentes del peronismo cordobés hacia filas de sectores justicialistas o filo justicialistas que se proyectan a nivel nacional para las presidenciales de 2015. Pero sobre todo no quiere que decaiga su imagen y la del gobierno provincial peronista y es indispensable pegar un golpe de timón en la gestión.
Suele ser el peronismo el que primero reaccionar ante lo bueno y lo malo de la realidad. No parece ser esta la excepción.