Monsanto aumentará el 40% de la oferta laboral en Malvinas

Marx hippie colorLa instalación de Monsanto en Córdoba no sólo cuenta con avales judiciales para su funcionamiento, sino también que la comunidad científica se ha expedido sobre la cuestión de fondo asegurando que no existen riesgos de impacto ambiental. Pese a esto, los bloqueos de grupos ambientalistas y sectores políticos de izquierda se oponen con bloqueos a la construcción de la semillera multinacional en la localidad de Malvinas Argentinas.
En la jornada de ayer, las últimas noticias daban cuenta de los recientes requerimientos de estos sectores que renovaron su activismo al anti-industrialismo y la generación de puestos de trabajo. En resumidas cuentas, solicitaron una audiencia pública para que las partes pudieran expresar sus puntos de vista.
La posición inflexible de estos grupos ajenos a la Cenicienta del Gran Córdoba, pues todos sus habitantes pertenecen a la clase trabajadora que antes defendían con uñas y dientes, olvida un dato que surge de la realidad. El intendente de Malvinas Argentinas, Daniel Arzani, informó a Alfil que en su escritorio reposan 2.000 curriculums vitae de los malvinenses que esperan tener una oportunidad laboral en la planta de Monsanto. Cifra que es una consulta popular en sí misma si se tiene en cuenta que la población de la ciudad supera las 12.500 personas según datos de 2008.
“La evaluación del impacto ambiental ya está presentada y sólo resta esperar los estudios. Además, la Justicia decidió que la obra civil la podíamos llevar a cabo. No hemos violado ni una sola ley”, dijo Arzani. Y agregó, en referencia al pedido de consulta popular: “No llega al 5% el número de manifestantes que son de Malvinas Argentinas. Es toda gente de afuera que nos usurpa y agravian permanentemente nuestra ciudad”.
“Malvinas Argentinas logró convertirse en un polo industrial con muchísimo esfuerzo. Lo que están haciendo es una cosa increíble”, expresó Arzani, quien seguidamente pasó lista por todas las industrias de media y gran envergadura instaladas en la zona.
Por citar algunos de los tantos ejemplos, en la localidad ubicada a 25 kilómetros de Córdoba, opera una firma alemana Zeus, Rotativas Córdoba, Hidrofer, Juan D’Inca (proveedor de insumos para Epec), Hugo Graglia (moto partes), Cervecería Casaro, molinos de harina, fábricas de ventanas de aluminio.
A la actualidad, la diversidad de industrias que funcionan en la zona emplea a un 10 por ciento de la población de la localidad, según estimaciones rápidas del intendente. El desembarco de la firma internacional ampliaría esa oferta agregando 450 empleos más, aumentando ésa base porcentual en casi un 40 por ciento.
Los efectos positivos no terminarían allí. Se dinamizaría también el movimiento interno y externo de la localidad a través de la necesidad de apertura de emprendimientos productivos como bares, hoteles entidades bancarias.