Dequino y Torres bajan asambleas con horas extra (por campaña)



Por Yanina Passero
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MunicipalidadEl exintendente Daniel Giacomino logró el pico más álgido de aprobación popular cuando se plantó ante el Suoem en junio de 2009, año electoral, y procedió con el recorte de los adicionales salariales. El poderoso gremio municipal respondió la iniciativa con una asamblea general que terminó con innumerables daños en el mobiliario municipal, detenidos y una causa judicial al capo sindical, Rubén Daniele, por incitación a la violencia que ya quedó saldada con una probation.
La combinación de sucesos impactó en las elecciones de medio término de ese año: inició el ocaso político del senador nacional del Frente Cívico, Luis Juez, y la preparación del terreno para la llegada del radicalismo a la administración municipal dos años después, desembarco empujado por la división del peronismo.

La experiencia muestra dos aspectos a esta altura más que obvios. Son los siguientes:

1) El gremio comandado por el histórico dirigente aprovecha la cercanía de las fechas electorales para acelerar la resolución favorable de los puntos marcados en la agenda sindical como inaplazables. La fecha y hora de largada del festival de asambleas suele coincidir con el momento en el que los funcionarios dividen su tiempo en los menesteres de la administración pública y la campaña proselitista. Son hombres de gestión, pero en el orden lógico la prioridad la tiene el partido que los llevó a ocupar una posición dentro del Estado.
2) Si existe un gremio que le cabe el sayo de “impopular” ese el Suoem. La performance de la conducción sólo repara en el bienestar de sus afiliados ergo el crecimiento de su influencia. Todo lo demás, cae en el marco de lo accesorio por más que les pese a los contribuyentes. La “victimización” estilo Giacomino es un buen recurso para poner al electorado del lado de los ungidos para conducir el amazónico Palacio 6 de Julio.
Sabiendo esto, la actual administración representada por dos funcionarios que concentran gran poder de decisión (Sergio Torres, General; Diego Dequino, Finanzas) prefiere seguir en la senda dialoguista marcada y evitar la confrontación directa con el Suoem que ya mostró que no suele ser desventajosa. ¿De qué manera? A través del reajuste paritario por medio de la autorización de horas extra y bonificaciones, plus salariales que van por fuera del salario básico del agente municipal. Para comprobar su crecimiento, sólo basta con realizar la comparativa con los informes salariales que publica la Municipalidad en su página oficial.
Ahora conviene preguntarse si el remedio no es peor que la enfermedad. Claro, porque es natural que los representantes sindicales de los empleados pasen a cobrar lo pactado, adicionando una segunda etapa al proceso. Surge la necesidad de la gestión de afrontar éstos compromisos salariales, en el marco de un esfuerzo del intendente Mestre por contener el gasto salarial. Así quedaría demostrado con el último pago que autorizó Economía en pasado viernes.

Distribución estratégica
El Ejecutivo municipal depositó $1.951.451,08 para distribuir en distintas reparticiones a los fines de achicar el monto de la deuda salarial atrasada (horas extra y bonificaciones). Por supuesto, los montos no son equitativos sino que responden a una necesidad preventiva, pues corresponde a sectores que prestan servicios públicos de relevancia y mantienen el estado de alerta por presuntas promesas incumplidas. Control Integral de la Vía Pública, Registro Civil, CPC, Señalización y Espacios Públicos, las áreas más favorecidas.
La “guardia de cenizas” que mantiene la actual administración responde a una necesidad de mantener en los límites de lo aceptable la conflictividad municipal y su forma de expresión clásica a través de asambleas. Si bien volvió a la normalidad la actividad en los hospitales municipales, continúa el estado de asamblea en Control de Transporte y en el Hogar de Ancianos Padre Lamonaca. Anoche fueron suspendidas las medidas de fuerza en el Centro de Cómputos y en Atención Primaria de la Salud.
En apariencia el camino elegido por la Secretaría General marca una contención del conflicto, demostrado en las contadas áreas que mantienen un plan de lucha. Pero el plan podría mostrar sus deficiencias en el objetivo general, que no comprende el económico, si el Suoem decide abrir fuego por el 30 por ciento de la planta de personal que se desarrolla en calidad de contratados. La pugna está suspendida hasta nuevo aviso.