Autoridades de seguridad asumieron con promesa de “transparencia”

ilustra ministra prestando juramentoTodo está medido. Nada es casual. Ayer se llevó a cabo el acto de asunción de las nuevas autoridades en materia de seguridad y tanto la ahora Ministra, Alejandra Monteoliva, como el flamante Jefe de Policía, César Almada, se pararon frente al estrado y emitieron un mensaje que apunta directamente a apaciguar el reclamo de transparencia que una encuesta de percepción ciudadana le marcaron al gobierno provincial.
La misma fue encargada tras el escándalo por la causa judicial -y mediática- que sospecha una vinculación entre la fuerza de seguridad con el narcotráfico. Sus resultados son en buena parte la causal de salida de Alejo Paredes de la cartera en cuestión y del comisario detenido Ramón Frías al frente de la central de Policía.
El trabajo estadístico es atesorado en el Panal. Sin embargo, un goteo de información dejó trascender que la imagen de la institución policial quedó devastada, a niveles históricos y que la sensación de inseguridad aumentó de manera notable.
También se supo que la percepción sobre el Ejecutivo no ha acusado alto impacto aun porque la información no ha sido del todo asimilada por el electorado, pero se observó en la tendencia que de mantenerse en efervescencia el tema sería todo un problema para la actual gestión, máxime en los albores de una nueva parada electoral, como será la legislativa de octubre, que tiene en punta a la lista de Unión por Córdoba, encabezada por el ex gobernador Juan Schiaretti.
La oposición no pudo hasta el momento capitalizar el asunto. El juecismo no ha podido despegar, aun siendo la fuerza que en los últimos años se había aposentado sobre la discursiva de la transparencia.
Habrá que esperar unos días más para evaluar desde el punto de vista electoral como le sale el volantazo al delasotismo.

El plantel
Monteoliva y Almada reemplazan a los comisarios Alejo Paredes y Ramón Frías, quienes renunciaron el viernes que pasó. También asumió como subjefe del cuerpo Carlos Galbucera.
El perfil que el gobierno hizo público sobre la nueva ministra dice que es egresada de la Facultad de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales de la Universidad Católica de Córdoba; becada por el gobierno de Holanda y el Instituto de Estudios Sociales de La Haya para estudiar Planificación y Administración del Desarrollo Regional del Centro Interdisciplinario de Estudios Regionales –CIDER– de la Universidad de los Andes en Bogotá, Colombia.
De Almada, por su parte, se dijo que es un hombre formado en la fuerza que ahora le toca comandar (asesores en seguridad recomendaron al Panal no traer un “foráneo” ni un civil para agarrar la brasa caliente en el edificio de Colón y Santa Fe). Tiene 32 años de servicio, se desempeñaba como director General de Seguridad Capital y como docente de la Escuela de Policía.

Declaratoria
Todo lo que se dijo ayer en Casa de Gobierno hizo mención al tema de la transparencia, como se indica en el título de este artículo.
Prime habló De la Sota y afirmó que es delicado en términos sociales que la gente sospeche de los agentes de policía como posibles delincuentes. “Es imposible tolerar que se sospeche de agencias del orden como delincuentes, por eso el Gobierno pone a disposición de la justicia, provincial y federal, toda la información y lo que necesite para llegar al fondo de las investigaciones en marcha y las que ocurran el día de mañana”, afirmó.
Almada fue directo al grano: “Estos golpes se superan de una sola forma: teniendo una policía transparente”. Y luego señaló que tiene pensado llevar adelante “nuevos proyectos y programas, que contemplan la profesionalización de la fuerza”.
Finalmente, la nueva ministra aseveró que “la transparencia es necesaria en todo lo que hacemos, en lo que queremos trasmitir, y en los resultados que estamos esperando”.

Más detenidos
Según trascendió ayer desde la Justicia Federal, hasta el momento son ocho los policías que fueron imputados por el fiscal Enrique Senestrari en virtud de la presunta vinculación con el narcotráfico.
A los a los cinco que fueron detenidos la semana pasada se sumaron otros tres efectivos. Entre ellos se cuenta al comisario mayor retirado Mario Nieto, quien hasta 2012 se desempeñaba como jefe de Drogas Peligrosas, cargo en el que fue reemplazado por Rafael Sosa, también detenido.