Ultimátum de Suoem: cambio de reglamentación de concurso o paro

Por Yanina Passero
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Municipalidad de CórdobaLa asamblea general que realizó el Suoem la semana pasada, obligó a los alfiles del intendente Ramón Mestre a reabrir la mesa de negociación con el secretario general Rubén Daniele por la efectivización de los contratados, grupo de empleados municipales que se desempeñan bajo el rótulo del artículo 8 y 9 (planta transitoria) que rallaría una cifra de relevancia: casi tres mil, según el parte pasado por el sindicato.
El desacierto de la subsecretaria de Capacitación, Laura Sesma, que consistió en organizar capacitaciones para un centenar de contratados de desarrollo urbano, abrió el juego al Suoem para el litúrgico reclamo del tramo final del año. Ciertamente, los avezados dirigentes sindicales estaban esperando ése paso en falso para presionar con asambleas el pase a la planta permanente, valiéndose no del principio de idoneidad que consagra la Carta Orgánica sino de uno menos pretencioso como la antigüedad.
El lanzamiento del segundo llamado a concurso que realizó Mestre a finales de julio, para cubrir 101 vacantes, no era el momento indicado para desplegar la artillería sindical. Los dirigidos por Daniele prefieren mostrarse como carmelitas descalzas y pregonan por el ingreso de agentes regulado por concursos. El posicionamiento es real, aunque no quieren perder cierta injerencia en materia de ingresos. Ya el lucifuercista Agustín Tosco militaba para que las vacantes fueran ocupadas por familiares de empleados. Pero la estrategia del Suoem es clara: pretende cargar el 100 por ciento de la responsabilidad en materia de manejo de personal a las sucesivas administraciones y justificar así el deber ser sindical para presionar efectivizaciones.
Difícil será dilucidar la cuota que corresponde a cada parte, pero lo cierto es que muchas contrataciones se realizan a pedido del sindicato, quien dos por tres releva faltas de personal en distintas áreas. En definitiva, Ejecutivo y gremio están amalgamados en el tema.
Ahora bien, existe parte de una ordenanza que no se aplica en la cotidianeidad y explica la superpoblación de artículos 8 y transitorios. A la actualidad, la Municipalidad tiene en su nómina a contratados que prestan servicios a través de ésa figura desde 2006, sí no antes. Se infringen así, no sólo leyes nacionales sino también el Estatuto del Personal que en el artículo 4 establece que un ingresante ocupará de manera provisional un puesto por un periodo de seis meses; superada la marca, la vinculación jurídica y laboral con el agente será plena. Su lugar será entonces la apetecible planta permanente del Palacio 6 de Julio y sus reparticiones.

Propuesta
De éstas dispensas, se agarra ahora el Suoem en la negociación que mantiene con el secretario general Sergio Torres. Prestigiosas fuentes de la conducción, aseguraron a Alfil que hasta el momento está paralizada la discusión que inició la semana pasada al término de la asamblea general del pasado miércoles. Sucede que la conducción aguarda, en estado de alerta, que los asesores legales del municipio se expidan (y concreten) la modificación de la discordia: los seis meses de prueba que, una vez cumplidos, obliga el pase a planta.
Y aquí es donde la discusión obliga a traer a colación a los primeros concursados por la gestión. A modo de síntesis: se trata de 8 agentes que superaron todas las instancias fijadas por la ordenanza de los concursos públicos, pero que aún no comenzaron a prestar servicios. El gremio espera que con la omisión de hecho o derecho de los plazos que fija artículo referido, los flamantes concursados se desarrollen laboralmente sin inconvenientes pero que pasen al final de la lista de los contratados, confeccionada por el Suoem basándose en la antigüedad.
“La pelota está de su cancha y esperamos respuestas, sino analizaremos los pasos a seguir en la reunión del cuerpo de delegados de mañana (por hoy)”, concluyó enfático un miembro de la conducción, quien no descartó incrementar la tenacidad de las medidas de fuerza. Aún, en este contexto, el mestrismo sigue defendiendo los concursos como única modalidad de ingreso.