Alivio

Por Gabriela Origlia

La derrota electoral en las Paso del oficialismo nacional terminó siendo un “alivio” para empleados  en relación de dependencia, cuentapropistas, profesionales independientes y pequeños empresarios. Es que, en menos de un mes, todo lo que no se podía hacer respecto de Ganancias y monotributo se hizo. Por supuesto -aunque nadie les crea- desde el Gobierno niegan tinte electoralista a los cambios.
Más allá de los porqué lo cierto es que tanto las modificaciones en Ganancias como la duplicación de los montos de facturación en el monotributo significan un alivio para el bolsillo de casi 4 millones de trabajadores que, con diferentes modalidades, venían reclamando por una actualización de los impuestos ya que cada vez pagaban más y ganaban, en proporción, menos por efecto de la inflación.
Es difícil creer que no haya un intento de seducir a votantes perdidos en las internas abiertas porque lo único que pasó en el escenario político-económico entre julio y hoy fue el resultado adverso para el kirchnerismo en las urnas. La inflación, principal factor que obligaba a actualizar los tributos, estaba entonces y está ahora. Incluso, en la cuenta fina, la duplicación de la facturación para monotributistas no alcanza a compensar la variación de precios acumulada desde el 2010 (cuando fue la última corrección) y ahora.
¿Alcanzará esta movida para revertir el resultado en octubre? Los analistas políticos sugieren que no. Incluso Fabián Berenstein, de Poliarquía, sostiene que para la sociedad las elecciones “ya fueron”, ya que le dio a las internas abiertas un valor más definitorio que el que realmente tienen.  Si el kirchnerismo sumará o no más votos es una incógnita, pero lo que si pudo comprobarse que la decisión de no modificar la base de los impuestos para recaudar más y, de paso, ignorar la inflación tuvo su costo.