Suoem acumula “presión” con inspección laboral



_MG_8555En el puesto número uno del ranking de los reclamos laborales de los empleados municipales, vociferados oportunamente por el Suoem, se sitúa los rubros conocidos como “mejoras edilicias” o “falta de insumos”. Se sabe que una vez oficializados estas falencias, continuarán las asambleas que tendrán su punto final con la respuesta favorable del Ejecutivo al respecto.
El proceso circular no varía, sólo adquiere diferentes matices en virtud del quid de la negociación. Lo cierto es que , muchas veces, se realizan “paros encubiertos” bajo estas banderas como forma de presión para acelerar un acuerdo en temas que concentra la atención de la totalidad de la planta municipal, como lo es, indudablemente, la paritaria salarial que desde este año en adelante se negociará una vez por año.
Ahora bien, el histórico secretario general del Suoem, Rubén Daniele, tiene en agenda varios tópicos de relevancia que deberá resolver con la efectividad que lo caracteriza, más si se tiene en cuenta que el próximo, es un año electoral para el mundillo sindical que encierran las paredes del Palacio 6 de Julio y sus reparticiones. Uno de los puntos corresponde al Impuesto a las Ganancias que motivó, antes de la actualización del mínimo no imponible que se conoció el martes, un nuevo requerimiento a las autoridades municipales para la futura negociación de haberes. En simples palabras, el gremio instó a la actual gestión a absorber el gravamen al sueldo.
Posiblemente, con el reciente anuncio de Presidencia de la Nación en la materia, se logre bajar por un tiempo la preocupación que generaba no sólo en los municipales (el 90% de la planta tributa Ganancias), sino de importantes asociaciones sindicales. No obstante, el alto promedio salarial de la Municipalidad invita a pensar que serán pocos los trabajadores que queden por fuera del beneficio que, en principio, sólo sería mantenido hasta diciembre.
Otro aspecto que concentra la atención del Suoem son los ingresos que planea el intendente Ramón Mestre bajo la forma de los concursos públicos y abiertos. Si bien el gremio pondera esta modalidad consagrada en la Carta Orgánica, pretende imponer un orden de prelación para que se efectivicen a los empleados con antigüedad que fueron contratados por la aplicación de los artículos 8 y 9. Tampoco debe olvidarse el conflicto en suspenso con los docentes municipales y el sector Salud, pero la lista podría ser extensa.
Como se evidencia, son varios los focos abiertos, cuya solución exigirán varias semanas de esfuerzo a los funcionarios que les cabe el sayo de “negociadores”. Mientras trascurre la tregua acordada por las partes en pugna que abarca el proceso electoral, el avezado sindicato realiza un trabajo fino que lo dotará de argumentos en caso de que sea necesaria la embestida.
Este medio pudo conocer que desde la mañana del martes, la Superintendencia de Riesgos del Trabajo, organismo bajo la órbita de la Secretaría de Seguridad Social del Ministerio de Trabajo de la Nación, realiza tareas de inspección en distintas dependencias municipales, incluido el Palacio, para relevar las condiciones de higiene y seguridad de los municipales. La fiscalización fue gestionada por el gremio municipal, a los efectos de contar con un relevamiento e índice de potenciales riesgos de sus afiliados. La responsable de acompañar a los inspectores fue la secretaria de Higiene y Seguridad Laboral del Suoem, Mirta Alonso.
Por lo general, el gremio acude a ésta intervención, no sólo para velar por la seguridad del trabajador, sino porque el resultado de los relevamientos exige inversiones de gran envergadura que el Ejecutivo difícilmente tiene los recursos y el tiempo exigido para resolverlo acorde a los tiempos fijados. Ante ésta realidad, el Suoem capitaliza de antemano recursos para presionar y evitar que descuenten a los empleados las horas de asambleas. “La movida anticipa una negociación importante”, admiten por lo bajo fuentes municipales.