Ganancias: los más beneficiados, solteros con $ 12.450 mensuales

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Nadín Argañaraz.


La falta de adecuación de los parámetros de cálculo del impuesto a las Ganancias durante los últimos años, en relación a la evolución de los valores nominales de los salarios de los trabajadores dependientes y de los ingresos de los trabajadores autónomos, provocó grandes distorsiones que no se corrigen en su totalidad con el anuncio de este martes del Gobierno nacional. No hay discusión de que el cambio es positivo, ya que reconoce implícitamente que el impuesto era regresivo, pero no implica una solución completa.
Un estudio elaborado por el Iaraf que dirige el economista Nadín Argañaraz marca las distorsiones que continúan. Como la medida rige desde septiembre tendrá un efecto diferente según el tramo de ingresos en que se encuentre el asalariado. Por caso, los casados con dos hijos cuyo mayor ingreso bruto mensual devengado entre enero y agosto no haya superado los $ 15.000 (lo que significan unos $12.450 de bolsillo) quedarán excluidos del impuesto. Así, ellos habrán atravesado tres situaciones a lo largo de 2013: enero y febrero con el mínimo vigente desde el 2011, de marzo a agosto con un aumento del 20% y los últimos cuatro meses con la nueva situación. Esto implica que el mínimo anual que finalmente tendrán se puede estimar en $133.658, lo que comparado con los $103.968 vigentes para 2011 y 2012 significa un aumento del 28,6%.
Hay que recordar que el incremento nominal de los salarios fue de aproximadamente un 24% promedio para cada uno de esos años, lo que significa un 53,8% para ambos años. En consecuencia, estos trabajadores, si bien sentirán un alivio en la presión tributaria desde el mes próximo, habrán tributado más impuesto que en los dos años anteriores ya que lo retenido no se les reintegrará.
Un beneficio mayor hay para los trabajadores solteros sin hijos ya que el monto de la deducción especial adicional dispuesta es superior en estos casos, porque los mínimos y deducciones que estaban vigentes eran inferiores. En efecto, se pasa de un mínimo anual de $75.168 a $111.579, lo que significa un aumento efectivo para el año 2013 del 48,4%.
Los trabajadores cuyo mayor ingreso bruto devengado este año se encuentre comprendido entre $ 15.001 y $ 25.000 (es decir entre $ 12.450 y $ 20.750 de bolsillo) también recibirán un beneficio para cuya cuantificación hay que tener en cuenta que habrán quedado sometidos a tres valores de mínimos a lo largo del año, por lo que se estima que para el 2013 el mínimo y deducciones efectivo para ellos será de $ 129.613, lo que comparado con los $103.968 vigentes en 2011 y 2012, significa un incremento efectivo del 24,67%.Los asalariados con ingresos brutos mensuales superiores a los $25 mil solamente experimentarán un aumento de mínimos y deducciones del 16,67%.
Por otro lado, al seguir sin ajustarse los tramos de escala de cálculo del impuesto, todos los alcanzados por el impuesto (ya sea que sigan desde septiembre o hayan quedado comprendidos en los primeros ocho meses del año), habrán registrado un aumento de la tasa efectiva del impuesto. Es decir, la medida supone una mejora respecto a lo que hubiera sucedido si no se la tomaba: para quienes cobran hasta $15 mil hay una mejora respecto al 2012 (más importante en el caso de los solteros), pero habrán tributado un porcentaje superior al 2011. Entre los que perciben entre 15 mil y 25 mil pesos en bruto, se encontrarán con una situación solo levemente peor que en 2012 y, evidentemente con una presión tributaria significativamente superior a la del 2011 (la tasa efectiva se habrá incrementado el 47% en caso de los casados con hijos y un 29% para los solteros) y los que superan los $25 mil mensuales, seguirán sintiendo plenamente los efectos de la falta de actualización de los tramos de escala y, por ejemplo, en el caso de los casados con dos hijos, verán incrementada su tasa efectiva en el 12,3% respecto al 2012, y en más del 40% respecto a 2011.