Depósitos y préstamos crecen por encima de la inflación

billetesEl stock de préstamos al sector privado durante junio aumentó el 2,2% respecto al mes anterior, lo que representa una expansión de $9.085 millones. La evolución anual observa un incremento del 32,2% en la medición nominal, acompañando la desaceleración en el ritmo de crecimiento de la actividad económica. Sin embargo, si a la medición se la compara con la inflación proyectada por consultores privados, el crecimiento en términos reales está por encima.
La consultora Reporte Económico, dirigida por Alejandro Banzas, espera que el desempeño del sistema financiero para este segundo semestre no será muy distinto al de la primera parte del año y plantea que el consumo continuará siendo la “frutilla” del negocio bancario, aunque comenzará a vislumbrarse incremento de la morosidad en ese segmento aunque no en niveles preocupantes. En lo que hace al financiamiento con destino a Pymes, continúa la modalidad impulsada por el Central de créditos al sector productivo a tres años para proyectos de inversión.
Las líneas más dinámicas a lo largo de los últimos 12 meses son aquellas destinadas al consumo. En efecto, la de préstamos personales se expandió un 31,2%, equivalente a $20.401 millones y la de tarjetas de crédito tuvo un crecimiento del 40,2% que representó unos $19.271 millones. En el segmento dirigido al sector productivo, se destacan los adelantos en cuenta corriente, que evidenciaron un incremento en el último año del 29% ($ 11.742) y documentos, el 28,7% ($ 24.065 millones).
Se mantiene en curso la menor disponibilidad de parte de las empresas a tomar financiamiento en dólares. La caída de los préstamos en esa moneda del sector privado alcanzó en junio los US$168 millones, un 3,3%, acumulando a lo largo de los últimos 12 meses una retracción del 41,2% (equivalente a US$ 3.498 millones).
Una mirada de más largo plazo permite visualizar un cambio del portafolio de financiamiento de los bancos. En efecto, en los últimos seis años existió un pasaje de los fondos que las entidades destinaban al más largo plazo (hipotecarios) hacia préstamos de corto plazo al consumo. En igual sentido, tanto el sector primario de la economía como el industrial se vieron favorecidos con el mayor financiamiento en detrimento de la menor demanda de fondos de parte del sector público lo que –según Reporte Económico- habla “a las claras de un sector financiero más eficiente a la hora de distribuir sectorialmente el crédito”.
En lo que hace a los depósitos del sector privado crecieron durante junio un 2,8% ($ 12.474 millones). En un análisis desagregado, se desprende que el incremento en los saldos en cajas de ahorro ($ 7.023 millones) resultó el más significativo, seguido por los saldos en los de Cuentas Corrientes ( $ 2.876 millones) y en plazo fijo ($2.190 millones)
El comportamiento de los depósitos a plazo fijo mantuvo una tendencia estable de crecimiento. En efecto, en los últimos treinta días se registró un crecimiento del 1,2%, totalizando una expansión en el año de unos $ 58.994 millones (44,5%).
La tasa pasiva por plazo fijo a 30 días se ubicó en 13,8% anual, levemente por encima del valor que manifestó en mayo, registrando un moderado incremento en relación a un año atrás. Esto indica que el sistema financiero local mantuvo una liquidez razonable. En el caso de la Badlar (plazo fijo de bancos privados) se negoció, en promedio a lo largo del último mes en un 16,6% anual, niveles sustantivamente más altos que los pactados un año atrás.
La consultora, si bien considera que julio es un mes estacionalmente líquido dada la menor demanda de fondos de parte de los agentes económicos, esperar que la tasa de interés no registrará una baja, sino por el contrario es probable que algunas entidades corrijan al alza para hacer frente a la mayor demanda de financiamiento para consumo.
En el último año las tasas activas registraron movimientos a la baja en prácticamente todas las líneas con destino al consumo. Este comportamiento obedeció –según Banzas-a la mayor competencia entre las entidades por este segmento rentable del negocio bancario. La tendencia para el segundo semestre estará acompañada de una mayor morosidad del área, aunque a niveles moderados, comienza a observarse la refinanciación de saldos en tarjetas de crédito a través de préstamos personales con destino a morigerar este comportamiento.