Ultras desbordan a Tamarit y bloquean sesión



_MG_2769La gestión “nacional y popular” de Francisco Tamarit recibió ayer un apriete por izquierda, cuando grupos radicalizados de estudiantes de humanidades tomaron el edificio Claustrorum, complicaron en extremo la sesión del Consejo Superior de la UNC y virtualmente voltearon –al menos temporalmente- una serie de reformas académicas exigidas por la Coneau para acreditar una carreras de grado que tiene la Facultad de Psicología.
Desde antes que se realizara el recambio de autoridades en la UNC, en abril, se sabía que Psicología tenía serias dificultades para acreditar uno de sus dos títulos de grado, la Licenciatura de Psicología –el otro, el Profesorado, recién está en las tareas previas para la posterior evaluación-, ante el organismo nacional competente, la Coneau.
Lo sabía gobierno de la UNC y también el brazo estudiantil del oficialismo, La Bisagra, que inicialmente motorizó una movida de resistencia contra las “intromisiones” del organismo que creó la Ley de Educación Superior (24.521) sancionada durante el gobierno de Carlos Menem. Lideró esta protesta hasta que desde arriba le bajaron la consigna de parar el reclamo porque el problema iba terminar complicando a la propia rectora Scotto. Estaba claro que perder el crédito de una carrera de grado, encima de una Facultad que apenas tiene dos, era de costos políticos para la propia Universidad. Encima, la objeción recaía contra uno de los dos desprendimientos que ha tenido en los últimos años esa verdadera “Facultad de Facultades” en que se ha transformado Filosofía (además, unidad académica de origen de Scotto).
La Bisagra, siempre obediente cuando las consignas bajan desde el segundo piso del Pabellón Argentina, se hizo a un costado. Pero la protesta no quedó vacante: la coparon grupos radicalizados, como “Desde abajo y a la izquierda”. Estas y otras organizaciones de ultra izquierda fueron las que ayer tomaron el edificio Claustrorum, primeramente para evitar que el Consejo Superior refrendara algunos retoques al plan de estudios de la Licenciatura que pidió Coneau y a los que el Directivo de Psicología accedió.
Tamarit, al frente del debate, permitió el acceso de los manifestantes y les aceptó bajar la aprobación de la cuestionada enmienda. El edificio fue un caos, primero por la vehemencia de la demanda y luego por el éxito obtenido, hasta que llegó la hora de abandonar el lugar. Pero esto no duró mucho. Seguramente impresionados por su éxito y por la facilidad con la que lo alcanzaron, volvieron sobre sus pasos, coparon otra vez el recinto y advirtieron que no se iban a ir hasta que el Consejo Superior se pronuncie contra la Ley de Educación Superior y sus sistemas de evaluación.
Tamarit fue desbordado por demandas provenientes del “campo nacional y popular”, aunque debe reconocerse que supo adaptarse a las emergencia. Tanto que en medio del desorden y con algunos manifestantes subidos, ya al final, sobre la mesa de debate, fue aprobada (probablemente sin quórum) la renuncia de Marisa Velazco a la Prosecretaría General y la designación de su reemplazante, Marcos Silva.

Fito Páez
Empujada por el caos de la sesión, la Franja Morada debió arriar ayer la presentación de su pedido de informes para que las autoridades de la casa de estudios den detalles sobre los gastos y el origen de los recursos utilizados en los actos centrales de la celebración del 400º aniversario de la creación de la UNC, que terminó siendo un acto partidario del Frente para la Victoria. Al cuerpo todavía le queda una reunión el próximo martes antes de entrar en receso, del que saldrá ya en las vísperas de las elecciones primarias. No obstante, el tema ya habrá perdido expectabilidad pública.