Luz y Fuerza: el relevo moyanista de Surrbac

Por Juan Pablo Carranza
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mauricio_saillenLa sorpresiva serie de reuniones que mantendrá el titular de la CGT Rodríguez Peña, Julio Mauricio Saillén, con altos funcionarios de la Casa Rosada, pateó el tablero del gremialismo local. Mientras los dirigentes más cercanos al Gobierno provincial comenzaban a esbozar un acercamiento en acciones, para luego traducirlo en lo político, el titular del Surrbac desarticuló con una sola fotografía (junto al ministro de Trabajo de la Nación, Carlos Tomada) la posibilidad de la unificación del movimiento obrero cordobés, en el mediano plazo.
El alejamiento de Saillén del ala de Hugo Moyano, da lugar a un relevo: ahora el titular de Luz y Fuerza, Gabriel Suárez sería quien tome la posta como el hombre de confianza del líder camionero. El lucifuercista siempre dio cuenta de su cercano vínculo con el secretario General de la CGT Azopardo, quien, en un hecho sin precedentes, participó de su asunción el año pasado en la sede de calle Deán Funes.
La intensa actividad de Saillén -gestionada por el abogado de fuertes vínculos K Ricardo Moreno-, además del encuentro con Tomada el martes por la mañana, incluirá una reunión hoy a las 11 de la mañana con el Jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina, prevista para ayer. Pero la presencia del funcionario en el Senado derivó en su postergación.
Una de las lecturas que se desprende de este hecho es clave: Saillén abrió un canal de diálogo directo con la Nación. Todo indica que este vínculo será permanente y Tomada se comprometió a recibir a los dirigentes cada vez que sea necesario.
Uno de los temas centrales de la entrevista –de la que también participó Pablo Trapani, titular de la Federación Cordobesa del Transporte Automotor de Cargas (Fecotap)- fue la conformación de una obra social inter sindical. El ministro le pidió al secretario General del Surrbac que le eleve una propuesta concreta para analizarla Augura futuros encuentros.
El otro punto fuerte de la reunión fue la conformación de las 62 Organizaciones Peronistas. Una central que en Córdoba no tiene entidad y que haría las veces de cabeza de playa del kirchnerismo, en una provincia donde el sindicalismo está identificado mayoritariamente con el delasotismo.
Podría considerarse que este alejamiento entre Saillén y Moyano comenzó en el locro organizado por el PJ provincial el 1º de Mayo, cuando el gobernador José Manuel de la Sota fue el anfitrión del lanzamiento del frente peronista anti K. En esa oportunidad, el referente de los recolectores de residuos transitó tangencialmente por las inmediaciones del Panal para luego desembarcar en el acto organizado por el Surrbac. Días más tarde tampoco concurrió al lanzamiento del partido del líder camionero.
Las señales de unidad que mandaron tanto el titular del Sep, José “Pepe” Pihen, – quizás el más entusiasta en este punto- como Suárez no se podrán concretar. El giro de Saillén, en sintonía con los K, imposibilita la cristalización de una fusión con el ala delasotista del movimiento obrero cordobés.
Probablemente, la CGT Rodríguez Peña será un hervidero el próximo lunes, cuando se reúna la comisión directiva. Cabe recordar que Suárez es el secretario adjunto de esta central obrera.
El kirchnerismo suma así un brazo gremial importante. Uno de los déficits que tiene en su armado cordobés es precisamente este, el escaso respaldo sindical. De cara a las legislativas de octubre habrá que ver cómo se relacionan Unidos y Organizados y las futuras 62 organizaciones, que posiblemente encabezará Saillén.