Provincia muda enterramiento de basura fuera de la ciudad

ilustra de la sota y el basuralCómo deshacerse efectivamente de los residuos sólidos urbanos es un interrogante insalvable en la mayoría de las ciudades del mundo. Resulta sorprendente encontrarse con noticias de países que ven sobreexplotada su capacidad de reciclaje -como sucede en Noruega- e incurren en la necesidad de “importar” basura, materia prima indispensable para la producción energética. Sí, no hay errores de concepto: se dijo importar basura. Un anhelo que huele a utopía desde esta parte del mundo.
En un nivel más modesto, la Municipalidad capitalina y 14 comunas del Gran Córdoba dieron un paso hacia adelante para resolver un problema común. Los vecinos de la ciudad ya no convivirán con toneladas de desperdicios, como ocurre actualmente en el relleno sanitario de Piedras Blancas, próximo al barrio Nuestro Hogar III.
El Gobierno de la Provincia comprará dos terrenos para la deposición final de residuos que cuenta con una ventaja nada desdeñable, pues no habrá habitantes en un radio que supera los 10 kilómetros, tal como lo recomendó el Instituto Superior de Estudios Ambientales (ISEA) de la Universidad Nacional de Córdoba.
Después de varios meses de estricto secreto, la vicegobernadora Alicia Pregno oficializó los predios que declararán de utilidad pública y expropiarán para ceder a Cormecor, el ente intermunicipal que preside el radical Jhon Boretto. El enterramiento se realizará en un lote de 270 hectáreas situado entre las rutas 5 y 36, en el Departamento Santa María. En tanto, funcionará una estación de transferencia en el norte de la provincia a la altura de Estación Juárez Celman en un terreno de aproximadamente 50 hectáreas.
“Se trata de dos predio que no están alcanzados por el radio urbano de ningún municipio o comuna”, precisó el ministro de Gobierno, Oscar González, en declaraciones a la prensa. El jefe de ministros informó además que el pedido de expropiación ingresará a la Legislatura en 15 días. Aún resta que el Tribunal de Tasación de la Provincia defina los costos aproximados de los predios para incluirlos en el proyecto de ley.
Una vez que la administración de José Manuel de la Sota haya comprado ambos lotes, será responsabilidad de Cormecor cualquier decisión en materia de residuos urbanos. En otros términos, finalizará allí la colaboración de la Provincia en un ámbito que no tiene injerencia como lo es la basura.

Salvando el error
La deposición final de los residuos se resolvió más con paliativos que con planes de largo plazo en los últimos 30 años, lapso de tiempo que coincide con la explosión demográfica y la expansión de la producción de basura asociada a este fenómeno. En esta oportunidad, la decisión de 15 municipios y comunas de buscar soluciones para las próximas dos décadas corregirá una decisión poco afortunada del exintendente Daniel Giacomino.
Cabe recordar que el actual diputado nacional decidió en 2010 cerrar el predio de Potrero del Estado, en Bouwer, y trasladar dos millones de toneladas de basura por día a la Capital. Una resolución desacertada si se tiene en cuenta que la ciudad tiene el mismo tamaño que su ejido urbano. Por lo tanto, no hay espacio suficiente para plantear un enterramiento sin que distintos barrios de la ciudad se sientan amenazados por la presencia de un basural casi en las puertas de sus hogares. En honor a la verdad, los damnificados suelen ser los ciudadanos de las áreas más empobrecidas de la capital, carentes éstos de una capacidad de presión de la magnitud de un grupo desarrollista o funcionarios públicos.

Utilización
Una vez que la compra con fondos provinciales se haga efectiva, Cormecor estará en condiciones de disponer de los nuevos terrenos en un plazo que no debería superar el año. El presidente del Ente aseguró que se pensará en la incorporación de nuevas tecnologías para tratar los desperdicios, recursos que no pueden desestimarse si se tiene en cuenta que es la parte más rentable de la cadena.
“Necesitamos pensar en ideas más avanzadas. Es necesaria la incorporación de tecnologías para lograr reducir el volumen de desperdicios. Estas son soluciones que no se dan en el corto plazo”, explicó Boretto al respecto. “Vamos a trabajar de manera responsable y ordenada. Se trata de pensar, estudiar y diseñar una política para tratar los residuos y en ese sentido nos vamos a poner a trabajar de manera inmediata”, prometió.